La comunidad católica de Villa La Angostura despidió con profunda emoción a la Hermana Rosalía, quien continuará su camino misionero en Perú. Con ese motivo, el pasado martes se celebró una misa de acción de gracias en la Parroquia Nuestra Señora de los Lagos, donde fieles, vecinos y miembros de la comunidad parroquial se reunieron para brindarle una cálida despedida.
La Hermana Rosalía, perteneciente a la Comunidad de la Virgen Niña, acompañó durante los últimos años la vida pastoral de la parroquia, dejando una huella significativa a través de su compromiso, cercanía y permanente servicio a los demás. Su labor se destacó especialmente por el acompañamiento espiritual, el trabajo comunitario y la atención a quienes más lo necesitaban, ganándose el cariño y el respeto de toda la comunidad.

Durante la celebración, no faltaron las palabras de agradecimiento, los gestos de afecto y los recuerdos compartidos, que reflejaron el profundo impacto de su presencia en la vida cotidiana de la parroquia y de la localidad. La misa fue un momento de encuentro, reflexión y gratitud, marcado por la emoción de la despedida y la esperanza de un nuevo comienzo.
Ahora, la Comunidad Virgen Niña la envía a una nueva misión en la ciudad de Lima, Perú, donde la Hermana Rosalía continuará su tarea social y misionera, renovando su vocación de servicio entre los sectores más vulnerables. Desde Villa La Angostura, la comunidad le expresó sus mejores deseos y oraciones para esta nueva etapa, confiando en que su entrega y testimonio seguirán dando frutos allí donde le toque servir.




