Una vez más, el estado de los sanitarios del paso fronterizo Cardenal Samoré quedó en el centro de la polémica. Inodoros clausurados, falta de puertas, mingitorios fuera de servicio, basura acumulada y paredes cubiertas de grafitis son parte del escenario que exhiben los baños del complejo, del lado argentino, en plena temporada alta.
Las imágenes que circulan en redes sociales y entre los propios viajeros resultan elocuentes y generan indignación. El centro fronterizo, ubicado a 44 kilómetros de Villa La Angostura y considerado uno de los pasos internacionales más transitados de la Patagonia, muestra un nivel de abandono que contrasta de manera alarmante con la importancia estratégica y turística que tiene para la región.
En los sanitarios de damas, la mayoría de los boxes carecen de puertas, lo que obliga a las usuarias a hacer largas filas o directamente evitar su uso. En el sector de varones, la situación no es mejor: mingitorios inutilizados, inodoros fuera de servicio y una higiene prácticamente inexistente. A esto se suma la ausencia de papel higiénico y la falta de limpieza regular, lo que vuelve las instalaciones insalubres.
El reclamo cobra aún más relevancia en el actual contexto. Bariloche, Villa La Angostura y toda la región cordillerana atraviesan el pico de la temporada estival, con miles de turistas nacionales y extranjeros cruzando diariamente hacia Chile. Durante los primeros días del año, las filas para ingresar a los sanitarios se extienden por cientos de metros, exponiendo a familias, transportistas y viajeros a condiciones que muchos califican como indignas e inaceptables.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, esta problemática se repite año tras año. En cada temporada, tanto alta como baja, se multiplican las denuncias por la falta de mantenimiento y de inversión en el complejo. Pese a las reiteradas quejas y a la relevancia del paso, la situación no muestra mejoras sustanciales y se convierte en una deuda pendiente en materia de infraestructura y atención al visitante.

A comienzos de 2026, el Gobierno Nacional confirmó su intención de avanzar con la concesión privada de varios centros fronterizos, entre ellos el de Cardenal Samoré. Según explicó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la participación privada permitiría mejorar la infraestructura sin perder el control estatal. “Concesionarlos permite que inversiones privadas mejoren sus instalaciones con áreas de servicio a cambio de un canon para el Estado Nacional”, señaló el funcionario.
Desde el Gobierno también remarcaron que una logística más eficiente en los pasos internacionales impacta de manera directa en la competitividad de las economías regionales, al reducir tiempos de espera y costos en el comercio exterior.
Sin embargo, mientras se discuten proyectos y anuncios a futuro, la realidad actual es contundente: uno de los pasos fronterizos más importantes de la Argentina recibe hoy a sus visitantes con sanitarios que no cumplen las condiciones mínimas de higiene, seguridad y dignidad. Una postal lamentable que vuelve a poner en evidencia el abandono de una infraestructura clave para el turismo y la integración regional. (ANB)



