Fernando Ressia llegó a Villa La Angostura junto a su esposa desde la provincia de San Luis con un objetivo claro: recorrer distintos destinos turísticos del país y difundir sus paisajes y atractivos a través de contenidos audiovisuales. Sin embargo, su estadía se vio abruptamente interrumpida por un hecho de inseguridad ocurrido a plena luz del día en un emblemático punto turístico local.
Según relató el propio Ressia, mientras se encontraba disfrutando del río Correntoso, delincuentes forzaron la cerradura de su vehículo y sustrajeron del interior un valioso dron y un lente de cámara fotográfica, elementos de alto valor económico y fundamentales para su trabajo como creador de contenidos. En un primer momento, el damnificado no advirtió lo sucedido, ya que el automóvil presentaba fallas previas en el cierre centralizado, lo que lo llevó a pensar que se trataba de un desperfecto habitual.
“Cuando volví al estacionamiento la alarma estaba sonando, pero pensé que se había activado sola, porque el auto es viejo y suele fallar. Después me di cuenta de que habían violentado la cerradura y me habían robado”, explicó visiblemente angustiado.
Ressia señaló que el robo fue rápido y selectivo. En el interior del vehículo había otros objetos de valor, como una cámara Sony, billetera y anteojos de sol, que no fueron sustraídos. “Claramente abrieron el auto, vieron qué sacar y eligieron el dron y el lente. Es un golpe durísimo, porque el dron es carísimo y es una herramienta clave para los videos que hago. Le suma muchísimo al contenido y ahora todo eso se pierde”, lamentó.
El turista remarcó además que eligió dejar sus equipos en el vehículo por considerarlo el lugar más seguro, ya que se encuentra acampando para reducir costos. “Uno piensa que dentro del auto las cosas están más protegidas. Encima era un lugar con movimiento, con otros autos y gente alrededor. Por eso resulta incomprensible que esto pase en una localidad que se muestra tan linda y tan familiar”, expresó.
El hecho no solo generó un importante perjuicio económico, sino también un fuerte impacto emocional. “La mayor angustia es la sensación de inseguridad. Este viaje venía siendo hermoso y de golpe te encontrás con esto que te arruina todo. Estoy muy amargado y no sé si seguir el viaje o volverme a San Luis, porque las pérdidas económicas ya son enormes”, señaló.
Pese a la situación, Ressia manifestó su intención de continuar, en la medida de lo posible, con su proyecto de mostrar el país de manera positiva, utilizando una cámara de menor tamaño que llevaba consigo al momento del robo. No obstante, reconoció que el episodio lo dejó profundamente afectado.
“Vine con ganas de mostrar lo lindo de la Argentina, y odio tener que contar estas cosas. Pero pasó y me cuesta seguir como si nada. Ojalá quienes hicieron esto puedan encaminar su vida y dedicarse a algo honesto, sin arruinarle las vacaciones y el trabajo a otras personas”, concluyó.
El hecho vuelve a poner en debate la preocupación por la seguridad en zonas turísticas y el impacto que este tipo de delitos genera tanto en los visitantes como en la imagen de los destinos.



