Verano con una fuerte caída del turismo a través del paso Cardenal Samoré

La temporada estival muestra un marcado retroceso en el movimiento turístico a través del paso internacional Cardenal Antonio Samoré. Datos oficiales de las autoridades chilenas revelan que entre el 1 de enero y el 16 de febrero de este año circularon 216.808 personas por el complejo fronterizo, lo que representa una caída del 24,8% respecto del mismo período de 2025.

Según informó la Delegada Presidencial Provincial de Osorno, Claudia Pailalef Montiel, del total registrado, 110.134 personas ingresaron a Chile mientras que 106.674 salieron con destino a Argentina. La disminución del flujo se reflejó también en el tránsito de vehículos particulares: se controlaron 58.299 unidades, lo que implica un descenso del 23,9% interanual.

En el caso de los micros de pasajeros, la merma fue del 18%, consolidando un escenario de retracción turística en uno de los principales corredores bioceánicos de la Patagonia.

El impacto de esta baja repercute directamente en las economías regionales que dependen del intercambio turístico, tanto del lado chileno —especialmente en la Región de Los Lagos— como en las provincias argentinas de Neuquén y Río Negro, donde el movimiento estival suele dinamizar el comercio, la hotelería y la gastronomía.

Aumento en el transporte de cargas

Sin embargo, el panorama es distinto en materia de transporte de cargas. El movimiento logístico mostró un comportamiento positivo, con un incremento del 6,1% en el tránsito de camiones respecto al año anterior. En total se contabilizaron 5.782 vehículos de carga, de los cuales 3.167 salieron desde Chile hacia Argentina. Este crecimiento evidencia la importancia estratégica del corredor para el comercio exterior y el abastecimiento regional, aun en un contexto de menor circulación turística.

Pese a la contracción general, las autoridades chilenas señalaron que el paso mantiene un flujo promedio cercano a las 5.000 personas diarias. En jornadas pico —que superaron los 6.600 usuarios, mayoritariamente argentinos— los tiempos de espera oscilaron entre 30 y 40 minutos, con la totalidad de las ventanillas habilitadas para agilizar los trámites migratorios y aduaneros.

En cuanto a la operatividad, Chile reforzó el complejo con aproximadamente 80 funcionarios destinados a tareas de fiscalización y atención al público. Además, se mantienen coordinaciones permanentes con las empresas responsables de las obras de reposición en la Ruta Internacional 215 y en el sector del puente El Gringo, con el objetivo de garantizar que los trabajos no interfieran en la conectividad fronteriza.

De esta manera, mientras el turismo evidencia una caída significativa en comparación con el verano anterior, el transporte de cargas consolida al paso Cardenal Samoré como un eje clave para la integración comercial y la conectividad entre ambos países.

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.