Sr. Director:
En Villa La Angostura no se jubila solamente un trabajador: se despide un compañero entrañable, un GUARDAFAUNA de vocación profunda y un ser humano de esos que dejan marca.
Quienes compartimos años de servicio sabemos que su tarea fue mucho más que controlar o hacer cumplir normas. Fue presencia constante, compromiso silencioso y amor verdadero por nuestra Villa. En la boca del Río Correntoso, durante cada apertura y cada cierre de temporada de pesca, no solo estuvo cumpliendo funciones: estuvo compartiendo charlas, consejos y momentos con pescadores que año tras año regresan y preguntan por él. Porque más que autoridad, fue referente; más que funcionario, fue amigo.
Sus compañeros lo vamos a extrañar profundamente. También el personal de otras instituciones con quienes trabajó codo a codo. Y esos pescadores que encontraban en sus palabras experiencia, respeto y pasión por el cuidado del recurso.
Pero su compromiso fue todavía más allá. No fueron pocas las veces en que abrió las puertas de su propio hogar para rehabilitar animales de nuestra fauna silvestre. Allí, donde terminaba el horario laboral, comenzaba su verdadera vocación. Porque para él, proteger la vida no era una obligación: era un acto de amor.
Quizás muchas veces el reconocimiento no llegó en la medida que merecías. Ojalá hubieras recibido todos los aplausos que tu entrega justificaba. Pero quédate con algo que vale más que cualquier acto formal: el respeto sincero, el cariño profundo y la gratitud eterna de quienes vimos de cerca tu dedicación.
Gracias por tanto. Por tu ejemplo, por tu humanidad y por enseñarnos que ser GUARDAFAUNA es, ante todo, una manera de vivir.
Te vamos a extrañar pato!
Cynthia Espíndola
Directora Regional Los Lagos
Delegación Fauna
Villa la Angostura



