Al igual que el año pasado, el Código tarifario no pudo ser aprobado en tiempo y forma mientras continúan los cruces entre el gobierno y los concejales. No hay avances concretos para su aprobación y esto perjudica el normal funcionamiento del municipio.
Villa La Angostura atraviesa una situación excepcional dentro de la provincia: es el único municipio que aún no logró aprobar su Código Tarifario 2026, una demora que ya genera un fuerte impacto en las finanzas públicas.
Según advirtió el intendente Javier Murer, la falta de actualización de tasas y contribuciones provocó que, en lo que va del año, el municipio le produce una pérdida superior a los 200 millones de pesos por mes. El retraso en la sanción definitiva del tarifario —que todavía no fue aprobado en segunda lectura— mantiene frenada la principal herramienta de recaudación local.
El proyecto de ordenanza, que incluye incrementos en distintos tributos, sigue siendo analizado por los concejales, donde persisten dudas y diferencias que impiden alcanzar los consensos necesarios para su aprobación.
Uno de los puntos más cuestionados proviene del bloque opositor. El concejal Héctor Vénica puso en duda el aumento de la alícuota de patentes, que pasaría del 2% al 2,5%. “Queremos entender cuál es la razón de este incremento”, planteó, al tiempo que señaló inconsistencias en el esquema general del proyecto.
También genera controversia el tratamiento de los terrenos baldíos bajo propiedad horizontal (PH) sin edificar. Desde la oposición advierten que el sistema de cálculo no guarda coherencia entre los puntos asignados y los valores finales a pagar.
Otro eje clave es la actualización del valor del punto —unidad de referencia para la liquidación de tasas— que el Ejecutivo propone elevar de 17 a 22 pesos, lo que impactaría de manera directa en la recaudación.
Desde el oficialismo, la concejal Noelia Figueroa aseguró que el análisis continúa y que buscan medir con precisión el efecto de cada modificación. “Necesitamos saber qué impacto real tendría en la recaudación”, explicó. Además, indicó que uno de los bloques evalúa proponer una reducción en los montos mínimos por ficha catastral, actualmente fijados entre 30.000 y 39.000 pesos según la superficie de los lotes.
La falta de aprobación del Código Tarifario también mantiene paralizado el tratamiento del presupuesto 2026, ya que ambos instrumentos están estrechamente vinculados. Esta situación profundiza la incertidumbre financiera del municipio y complica la planificación de gastos e inversiones.
En su discurso de apertura de sesiones ordinarias, Murer había advertido sobre este escenario y remarcó la necesidad urgente de avanzar con la ordenanza. La preocupación en el Ejecutivo es creciente, no solo por el atraso institucional respecto a otros municipios de la provincia, sino por el impacto económico concreto que implica cada mes sin actualización tributaria.
Desde la oposición, en tanto, sostienen que antes de convalidar aumentos es necesario garantizar mejoras en los servicios esenciales, como la provisión de agua, la recolección de residuos y el mantenimiento de calles.
Sin una fecha clara para la segunda lectura, el conflicto político sigue abierto. Mientras tanto, Villa La Angostura continúa siendo la única localidad de la provincia sin su Código Tarifario vigente, con un costo económico que ya supera los 500 millones de pesos y sigue en aumento



