Un dramático episodio se registró este domingo por la tarde cuando una lancha se incendió en plena navegación y su único ocupante debió arrojarse al agua y nadar hasta la costa para ponerse a salvo. El hecho ocurrió alrededor de las 17:30 en el sector exterior de Península San Pedro, en aguas del Nahuel Huapi, y generó preocupación entre quienes se encontraban navegando y realizando actividades recreativas en la zona.
Según se informó, el joven navegaba a unos 800 metros del sector cuando advirtió una falla en el motor de la embarcación. En ese momento se encontraba aproximadamente a 150 metros de la costa. Al notar la presencia de humo, decidió revisar el compartimiento del motor, pero segundos después se produjo una explosión que provocó el rápido inicio de las llamas.
El estallido le ocasionó quemaduras leves en el rostro y, además, hizo imposible cualquier intento por controlar el fuego. La situación se tornó crítica en cuestión de segundos, ya que el incendio se propagó rápidamente por la lancha, alimentado por el combustible. Ante este escenario y sin posibilidad de regresar a la costa con la embarcación, el joven tomó la decisión de abandonar la nave.
Con la urgencia del caso, se colocó patas de rana que llevaba a bordo y se arrojó al agua. Nadó hasta la costa más cercana y logró subir a una roca, donde permaneció esperando ayuda, afectado por el frío y el shock del momento, mientras observaba cómo la lancha era consumida por el fuego.
Minutos después llegó la asistencia. Dos kayakistas que se encontraban en el área advirtieron la situación y dieron aviso a una embarcación cercana, comandada por Víctor Katz. El navegante se dirigió rápidamente hacia el lugar, logró ubicar al joven y lo subió a bordo, brindándole los primeros auxilios y contención.
Mientras tanto, la lancha continuó incendiándose hasta quedar prácticamente destruida. En pocos minutos la estructura se partió y terminó hundiéndose, aunque algunos elementos, entre ellos los tanques, quedaron flotando en la superficie del lago.
El joven fue asistido en el lugar y, pese al susto y las quemaduras leves, se encontraba fuera de peligro. El hecho generó preocupación entre los navegantes y volvió a poner en foco la importancia de las medidas de seguridad y la revisión de los sistemas de combustible y motor antes de salir a navegar.



