El Concejo Deliberante de Villa La Angostura se encamina a una sesión clave este miércoles, donde se pondrán en tratamiento dos proyectos centrales para la gestión del intendente Javier Murer: el Presupuesto 2026 y la segunda lectura del Código Tarifario. Ambas iniciativas, que arrastran meses de debate y modificaciones, se discuten en un contexto de creciente tensión política y con el oficialismo abocado a conseguir los votos necesarios para su aprobación.
La definición cobra especial relevancia porque Villa La Angostura es, por segundo año consecutivo, la única localidad de toda la provincia del Neuquén que aún no cuenta con su presupuesto anual aprobado, una situación que condiciona el funcionamiento administrativo y financiero del municipio y obliga al Ejecutivo a manejarse con prórrogas y herramientas transitorias.
Tras varias idas y vueltas desde noviembre del año pasado, los concejales acordaron finalmente incluir los dos expedientes en el orden del día. Se trata de herramientas consideradas fundamentales por el Ejecutivo municipal, tanto para ordenar la administración como para avanzar con el plan de obras y la reestructuración del gabinete prevista para este año.
El Gobierno municipal sostiene que contar con el Presupuesto 2026 aprobado es indispensable para planificar la gestión y evitar complicaciones administrativas. Además, sin esa ordenanza, el Ejecutivo no puede poner en marcha el programa de obras proyectado ni definir con precisión la asignación de recursos para las distintas áreas.
En paralelo, el Presupuesto depende directamente de la sanción del Código Tarifario en segunda lectura, ya que este instrumento fija las tasas y tributos municipales con los que se calcula la recaudación del año. Sin esa base, el esquema de ingresos previsto pierde sustento financiero.
El proyecto de presupuesto original, que el Ejecutivo envió al Concejo el 31 de octubre pasado, fue modificado durante el análisis legislativo. Según se informó, el monto total se redujo en aproximadamente 8.000 millones de pesos tras ajustes en el plan de obras. De esta manera, el cálculo final prevé ingresos y gastos por 50.591.883.710 pesos para el ejercicio 2026.
El tratamiento se da además en medio de una fuerte puja política. En los últimos días, el espacio La Libertad Avanza difundió por redes sociales un documento con duras críticas al presupuesto y al Código Tarifario, material que fue respondido públicamente por el Ejecutivo municipal, que lo calificó como “datos falsos, tergiversados y conclusiones malintencionadas”. La intervención del espacio opositor, que ya anticipó su intención de competir por la intendencia en 2027, sumó tensión a la previa del debate legislativo.
Cambios aún en discusión
En cuanto al Código Tarifario, todavía no existe un texto definitivo. La concejal del bloque Comunidad, Noelia Figueroa, indicó que continúan las negociaciones y que algunos puntos podrían definirse en comisión antes de la sesión.
Uno de los ejes en debate es la alícuota de la patente automotor. La propuesta actual contempla elevarla del 2 al 2,5 por ciento, aunque existe un bloque que impulsa reducir ese porcentaje. La definición final se esperaba para las reuniones previas al tratamiento.
También se analizan modificaciones vinculadas a las fichas catastrales. Según lo conversado hasta el momento, los valores para titulares de lotes oscilarían entre 30.000 y 39.000 pesos para superficies de entre 300 y más de 500 metros cuadrados, aunque existe una propuesta para reducir esos montos.
Tasa vial descartada
Por otra parte, el presidente del Concejo Deliberante, Sebastián Raimondo, aclaró en una entrevista con LA ANGOSTURA DIGITAL que el polémico proyecto del Ejecutivo para crear una Tasa Vial no será tratado. “No creemos que sea el momento indicado con el contexto internacional y la suba del combustible”, señaló el concejal oficialista, descartando por ahora esa alternativa de financiamiento.
El Código Tarifario propone elevar el valor del punto de 17 a 22 pesos, lo que implicaría un incremento cercano al 30 por ciento en las tasas municipales. La iniciativa ya fue aprobada en primera lectura a fines de diciembre, pero para entrar en vigencia requiere la sanción definitiva en segunda lectura.
Para aprobar el Código Tarifario, el oficialismo necesita cinco de los siete votos del Concejo Deliberante, es decir, una mayoría especial. En cambio, el Presupuesto 2026 requiere mayoría simple, por lo que alcanzaría con cuatro votos afirmativos.
Con este escenario, el Gobierno municipal encara horas decisivas en la búsqueda de consensos. La sesión del miércoles no solo definirá el rumbo administrativo y financiero del año, sino que también marcará el clima político de la gestión en un contexto de creciente confrontación entre oficialismo y oposición.



