Durante una jornada comunitaria, integrantes del Lof Melo y Quintriqueo compartieron un almuerzo junto a referentes sociales locales y de la región. Reiteraron su rechazo a una orden judicial vigente y denunciaron presuntas irregularidades en el proceso.
En el marco del Día del Indio Americano —fecha que posteriormente se resignificó como la Semana de los Pueblos Indígenas—, integrantes de las comunidades mapuches del Lof Melo y Quintriqueo llevaron adelante el pasado domingo 19 de abril un encuentro comunitario en el predio en conflicto, a unos 35 kilómetros de Villa La Angostura.
La actividad consistió en un almuerzo compartido del que participaron autoridades de otras comunidades y representantes de organizaciones sociales locales. Según manifestaron los organizadores, el encuentro tuvo como eje central visibilizar el rechazo a una orden de desalojo vigente que afecta a esas comunidades y que fue dispuesta por el juez interviniente en la causa.
Durante la jornada, voceros del Lof expresaron su preocupación por el avance del proceso judicial y reclamaron una revisión de las actuaciones. En ese sentido, solicitaron a la Justicia que evalúe nuevamente la situación y otorgue una medida cautelar que suspenda el desalojo, al considerar que su ejecución podría implicar riesgos tanto para las personas que habitan el territorio como para el entorno natural.

Asimismo, volvieron a denunciar la existencia de presuntas irregularidades en el tratamiento del expediente judicial. Entre los puntos señalados, mencionaron la falta de consideración de una pericia antropológica, documentación previa a la causa, relevamientos territoriales y material cartográfico que —según sostienen— respaldaría sus derechos sobre las tierras en conflicto.
Antecedentes del conflicto
El reclamo de las comunidades se inscribe en un escenario de creciente tensión en torno a disputas territoriales en la zona cordillerana de Neuquén, particularmente en Villa La Angostura. Tal como se informó en notas anteriores, recientemente se registró un intento fallido de desalojo en comunidades mapuches de la región, donde desde el Gobierno provincial se indicó que “no estaban dadas las condiciones” para llevar adelante el operativo.

Ese episodio generó un fuerte cruce entre las partes involucradas: por un lado, los demandantes cuestionaron la falta de presencia policial suficiente, mientras que desde el Ejecutivo neuquino se desmintieron esas versiones y se desligó a las fuerzas de seguridad de responsabilidades en la suspensión del procedimiento.
El predio en disputa, según se detalló en coberturas previas, abarca una extensa superficie en una zona de alto valor ambiental e inmobiliario, lo que complejiza aún más el conflicto, en el que convergen intereses privados, derechos comunitarios y decisiones judiciales.
Un reclamo que se sostiene en el tiempo
En este contexto, desde las comunidades reafirmaron su postura de defensa del territorio y anticiparon que continuarán con acciones de visibilización y resistencia frente a cualquier intento de desalojo. El encuentro del domingo se desarrolló en un clima de unidad entre distintos sectores, con consignas que apelaron a la identidad, la pertenencia territorial y la continuidad de la lucha.
El conflicto sigue abierto y a la espera de definiciones judiciales que podrían resultar determinantes para el futuro de las comunidades involucradas y el uso de las tierras en disputa.



