Todas las respuestas: Qué pasará con la falta de agua potable y por qué se instalarán los medidores

El subsecretario de Servicios Públicos, Eduardo Mendoza, anticipó intervenciones clave en distintos subsistemas y qué se hará para evitar el corte de este servicio indispensable. Dijo que la implementación de medidores permitiría disminuir hasta un 40% el uso de agua potable destinada indiscriminadamente al riego.

En un contexto de crecimiento urbano sostenido y tras los inconvenientes registrados durante el último verano, el área de Servicios Públicos de Villa La Angostura avanza en un plan integral para mejorar el sistema de distribución de agua potable. El subsecretario de Servicios Públicos, Eduardo Mendoza, detalló las acciones en marcha y confirmó que uno de los ejes centrales será la instalación progresiva de medidores para reducir el consumo excesivo, especialmente en épocas de altas temperaturas.

En diálogo con el noticiero de Angostura Digital Televisión, el funcionario explicó que durante la última semana se llevó adelante un relevamiento técnico exhaustivo con la participación de especialistas del EPAS y de Recursos Hídricos.
“Arrancó con el trabajo este exhaustivo que se hizo durante esta semana. Vinieron técnicos del EPAS, de Recursos Hídricos y se relevaron todos los subsistemas desde lo que es Calfuco, Puerto Manzano, porque Villa La Angostura no es que tiene un solo sistema de agua y de ahí se distribuye a todo el pueblo”, señaló.

El diagnóstico confirmó la complejidad estructural del sistema local, compuesto por múltiples subsistemas con características propias.
“Además de Calfuco, Puerto Manzano, está el sistema central de la cisterna en Lomas del Correntoso, además de Bandurrias y la zona del puerto. Entonces, cada subsistema tiene su particularidad”, explicó Mendoza.

Problemas detectados y planificación con datos

El funcionario reconoció que durante el verano se registraron fallas vinculadas a distintas variables técnicas.
“En este verano tuvimos algunos problemas, pero también en base a los estudios estuvimos detectando y se hicieron pruebas de caudales, de presión, de control de cloro. Entonces, por ahí se detectó que la bomba no está tirando lo que debería o que el diámetro de los caños no está bien dimensionado”, indicó.

En ese sentido, destacó la importancia de contar con información precisa para la toma de decisiones: “Nosotros tenemos un informe preliminar, pero en la próxima semana el EPAS va a mandar formalmente los pasos a seguir. Coincide mucho con lo que nuestro personal había detectado. Pero una cosa es tener una intuición y otra cosa es manejarse con datos”.

Además, remarcó la necesidad de proyectar el sistema en función del crecimiento urbano, especialmente en sectores como Calfuco: “Es un barrio de pleno crecimiento que hace 4 o 5 años tenía 20 casas y ahora empieza a haber construcciones por todos lados. Evidentemente, el diámetro del caño hay que preverlo para abastecer todo ese crecimiento”.

Desniveles, presión y falta de mantenimiento

Uno de los factores críticos señalados es la topografía de la localidad, que impacta directamente en la presión del agua. “Nos pidieron empezar a hacer mapeos de presiones. El tanque cisterna de Lomas del Correntoso está casi a 880 metros y en la parte baja, como el puerto o El Mallín, hay una diferencia de 100 metros. Entonces tenés mucha presión abajo y poca presión arriba”, explicó.

A esto se suma el deterioro y heterogeneidad de la red: “La red quizás no tuvo el mantenimiento correspondiente durante mucho tiempo. Hay que poner más válvulas, hay conexiones nuevas y distintos materiales. No es lo mismo lo que se instaló hace 20 o 30 años que lo actual”.

Mendoza fue claro al definir el escenario: “No es un solo problema, es multicausal. No es solamente por una bomba que no se compró a tiempo. Es un factor, pero no el único”.

El impacto del riego y el uso indiscriminado

Uno de los puntos centrales del diagnóstico es el alto consumo de agua potable para riego, especialmente en verano. “Estamos generando mucha agua, pero también estamos consumiendo mucha agua con el tema de los riegos”, afirmó.

Frente a este escenario, el municipio impulsa la instalación de medidores domiciliarios como herramienta de control: “La Cooperativa de San Martín de los Andes nos contó su experiencia, que bajó hasta un 40% el consumo al poner medidores porque se dejó de hacer un uso indiscriminado del agua potable para riego”.

No obstante, aclaró que la implementación será gradual: “Es un tema que haremos gradualmente. Antes hay que solucionar los problemas de la red para volver a cobrar con medidores”.

Zonas críticas: Las Balsas y el acueducto al Colorado

El subsecretario detalló que uno de los sectores más afectados es el barrio Las Balsas, donde se detectaron déficits en el sistema de abastecimiento.
“El mayor foco de conflicto lo tuvimos en la zona de Las Balsas. Estamos notando un déficit en el acueducto que va desde Lomas hasta la cisterna del Colorado”, explicó.

El sistema en esa área presenta una compleja dinámica de bombeo y distribución: “Desde Lomas del Correntoso se rebombea hacia el Colorado, donde hay una toma natural del arroyo. De ahí baja a Volcanes y luego por gravedad llega a Las Balsas”.

Sobre las causas del problema, Mendoza sostuvo: “No sé si es la bomba, probablemente sea un problema del acueducto. Durante la obra de la Circunvalación se pusieron más codos en ese tramo y eso hace que se pierda caudal”.

También mencionó posibles soluciones: “Quizás con el cambio de algunos caños, usando materiales de mayor densidad, podamos mejorar el caudal”.

El funcionario adelantó que los estudios continuarán en los próximos meses: “La gente del EPAS va a volver a venir seguramente dos veces más antes de la temporada de verano para capacitaciones y mediciones en distintos momentos”.

Asimismo, subrayó la necesidad de reforzar el sistema con equipamiento: “Hay que comprar bombas para tener de back up y garantizar el funcionamiento ante cualquier eventualidad”.

Barrio Norte y la recuperación de cisternas

Otro de los puntos críticos es la falta de recuperación de los tanques durante la noche, lo que impacta en el abastecimiento diario. “En el caso de Barrio Norte, no llegamos a recuperar los tanques cisterna de Lomas del Correntoso durante la noche”, explicó.

El problema, nuevamente, está asociado al consumo: “El ciclo de llenado debería darse entre la una y las cinco o seis de la mañana, cuando casi no debería haber consumo. Pero no se logra porque tenemos un altísimo consumo de riego en forma indiscriminada con agua potable”.

Finalmente, Mendoza reiteró que la solución estructural pasa por combinar obras, control y concientización: “Eso pensamos solucionarlo con los controles que nos darán los medidores de agua”.

Con este conjunto de medidas, el municipio busca evitar que se repitan los episodios de escasez registrados en la última temporada estival, en un escenario donde el crecimiento urbano y el turismo exigen cada vez más a la infraestructura existente.

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