Turismo sustentable: Por acuerdo con Francia se hará una prueba piloto con baños secos en Villa la Angostura y Villa Traful

Así lo anunció Alejo Apochian en una entrevista con el noticiero de Angostura Digital Televisión. La iniciativa forma parte de un acuerdo de cooperación con regiones de los Alpes franceses y busca implementar soluciones sanitarias ecológicas en entornos naturales. El proyecto incluirá la instalación de dos unidades piloto en sitios estratégicos y apunta a reducir el impacto ambiental del turismo en áreas sensibles.

En el marco de un proyecto internacional de turismo sustentable, Villa La Angostura y Villa Traful serán escenario de una experiencia piloto inédita en la región: la instalación de baños secos en espacios naturales de alta concurrencia. La propuesta surge de un acuerdo de cooperación entre actores locales y organismos de Francia, con el objetivo de promover prácticas más amigables con el ambiente en destinos turísticos de montaña.

La iniciativa involucra a instituciones como la Comunidad de Municipios de Oisans, la Comunidad de Municipios de Matheysine, el municipio de Chamrousse, junto a Villa La Angostura, Villa Traful, el Parque Nacional Nahuel Huapi y la Provincia del Neuquén. Este entramado de cooperación apunta a intercambiar experiencias y aplicar soluciones que ya han demostrado resultados positivos en Europa.

El referente del proyecto en la región, Alejo Apochian, explicó en diálogo con el noticiero de Angostura Digital Televisión que uno de los ejes de esta nueva etapa será la instalación de un baño seco en cada localidad. “Estamos impulsando la instalación de un baño seco en Villa La Angostura y uno en Villa Traful, en dos sitios específicos”, indicó.

A diferencia de los sistemas sanitarios tradicionales, los baños secos no utilizan agua. “Es simplemente un baño que no usa agua de ninguna manera. No tiene descarga, no tiene grifo. Funciona mediante mecanismos de separación de residuos líquidos y sólidos”, detalló Apochian. Este tipo de tecnología permite transformar los desechos orgánicos en compost, reduciendo significativamente la contaminación y el consumo de recursos hídricos.

Según explicó, estos sistemas no deben confundirse con los baños químicos portátiles. “No son estructuras plásticas temporales, sino instalaciones que requieren diseño y construcción específica. Son más estéticos y pueden integrarse al entorno natural”, señaló.

La experiencia internacional, especialmente en Francia, respalda esta iniciativa. En regiones alpinas, este tipo de sanitarios se ha expandido en parques naturales, refugios de montaña e inicios de senderos, donde las condiciones geográficas dificultan la instalación de redes cloacales convencionales. En esos contextos, los baños secos han demostrado ser una alternativa eficiente y sustentable.

En Argentina, aunque aún de manera incipiente, también existen antecedentes en áreas rurales y reservas naturales, donde se busca minimizar el impacto del turismo masivo sobre ecosistemas frágiles.

Además, los baños secos ofrecen múltiples ventajas desde el punto de vista ambiental y operativo. Entre ellas se destacan la conservación de agua, ya que no requieren este recurso para su funcionamiento, algo clave en contextos de escasez hídrica. También contribuyen a la reducción de la contaminación, al evitar la infiltración de efluentes en suelos y cursos de agua, lo que disminuye riesgos sanitarios. A su vez, promueven la sostenibilidad y la reutilización, dado que los desechos tratados pueden transformarse en compost, aportando nutrientes al suelo y favoreciendo prácticas ecológicas. Finalmente, su diseño permite su instalación en áreas remotas, como zonas de montaña o sitios sin acceso a redes de agua o cloacas.

Uno de los desafíos centrales del proyecto en la Patagonia será la adaptación al clima local. “Para que el sistema funcione correctamente no debería requerir intervención constante, pero eso depende de una correcta implementación. Hay que considerar factores como la humedad, la temperatura, la ventilación y la exposición solar”, explicó Apochian.

Las condiciones ambientales de la región —con lluvias frecuentes, bajas temperaturas y heladas— representan un reto adicional para el proceso de compostaje. Por eso, el diseño de estas unidades piloto contemplará soluciones técnicas específicas para garantizar su funcionamiento durante todo el año.

En esta primera etapa, el uso de los baños será restringido, justamente por tratarse de una experiencia piloto. La evaluación de su desempeño permitirá ajustar el sistema y eventualmente replicarlo en otros puntos turísticos de la región.

El proyecto se inscribe en una tendencia global que promueve el turismo responsable y la gestión sostenible de los recursos naturales, especialmente en destinos donde el crecimiento de visitantes exige nuevas estrategias para preservar el entorno sin resignar infraestructura básica.

  • Mirá el video con la entrevista completa

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