Sr. Director:
Hace unos 50 años, en una plaza frente a la universidad en Caracas, se exhibían dos máquinas insólitas para el Caribe: topadoras de nieve. El cartel decía: “La vergüenza del Zulia”. La historia detrás era un monumento al absurdo: un gobernador había comprado el equipamiento de un hospital “llave en mano” a una empresa de Boston. El contrato se ejecutó con tal rigidez que enviaron el paquete completo, incluyendo máquinas para despejar nevadas en una región de calor eterno. Se tenía el dinero, pero faltó la rigurosidad técnica de adaptar la compra a la realidad local.
Hoy, en Villa La Angostura, corremos el riesgo de enterrar nuestras propias “topadoras de nieve” si el Plan Director de agua se licita sin la información técnica adecuada.
La paradoja de la provincia “alemana “Neuquén atraviesa un momento histórico. Gracias a Vaca Muerta, la provincia ha saneado sus cuentas y hoy ostenta un PBI por habitante que ronda los 61.000 dólares, una cifra que supera el PBI per cápita de potencias como Alemania. Aquí surge la pregunta incómoda: ¿Por qué, teniendo recursos de primer mundo, seguimos planificando con precariedad de tercer mundo?
El dinero por sí solo no garantiza soluciones; la riqueza sin rigor técnico es simplemente despilfarro. Como vecinos, asistimos al debate en el Concejo Deliberante sobre los pliegos para la red de agua y medidores, pero surge una duda fundamental: ¿Estamos licitando a ciegas? Exigencias para una inversión real
En países desarrollados, una obra de esta magnitud jamás comienza sin un Gemelo Digital o un Mapa Hidráulico dinámico. No se trata solo de poner tubos, sino de entender las presiones y caudales. Antes de colocar medidores —que pagaremos todos—, el Municipio debe demostrar transparencia entregando: Inventario Georreferenciado (GIS): Un mapa digital que muestre material (PVC, asbesto, hierro) y antigüedad de la red actual. Línea de Base de Pérdidas: Si se pierde más del 30% del agua por caños viejos, poner medidores sin arreglar la red es trasladar la ineficiencia al bolsillo del vecino. Tecnología de Vanguardia: ¿Son medidores mecánicos o ultrasónicos con telemetría?
Los países líderes usan sistemas que detectan fugas en tiempo real para avisar al usuario, no solo para cobrarle. Criterio de Priorización: La elección de qué barrio intervenir debe ser técnica (por falta de presión o roturas), no política.
Conclusión: Ser una provincia con “PBI alemán” nos obliga a exigir estándares de calidad alemanes. La rigurosidad técnica es el puente entre la riqueza del suelo y el bienestar de la gente. Si no exigimos que el Plan Director sea impecable, estaremos comprando, una vez más, topadoras de nieve para nuestro pueblo de montaña.
La historia nos advierte: el dinero sobra, que no nos falte la inteligencia para usarlo.
Eduardo Bastida
DNI 4.593.916
Villa la Angostura



