Comunicado
LA VIVIENDA NO SE RESUELVE IMPROVISANDO
En Villa La Angostura hay movimientos en relación al tema del acceso a la vivienda. Créditos hipotecarios, viviendas sociales, alquileres, banco de tierras, desarrollo urbano. Todo aparece al mismo tiempo, pero muchas veces sin una planificación integral que ordene cómo queremos crecer como comunidad.
Desde Primero Angostura creemos que hay herramientas concretas que ya existen y que podrían comenzar a aplicarse si hubiera decisión política de hacerlo y se integrarán mejor.
Una de ellas es la ordenanza de captación de plusvalías y fondo de desarrollo urbano, aprobada hace más de un año por el Concejo Deliberante y todavía sin implementación.
¿De qué se trata?
De generar herramientas de gestión urbana que permitan que parte del crecimiento y la renta que produce el desarrollo de la ciudad también se transforme en infraestructura, servicios y oportunidades para todos los vecinos.
No se trata de aumentar tasas. Se trata de pensar cómo el crecimiento de Villa La Angostura puede contribuir también al desarrollo colectivo.
A esto se suma otra herramienta importante: el Banco de Tierras Municipal. Y junto con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), forman parte de una cuestión mucho más profunda: cómo planificamos el crecimiento de la localidad y dónde ubicamos las futuras soluciones habitacionales.
Porque no todas las familias necesitan lo mismo.
Hay quienes podrían acceder a un crédito.
Hay quienes necesitan financiamiento para un lote.
Hay quienes requieren acompañamiento estatal más profundo.
Y también hay quienes necesitan reglas justas para acceder a un alquiler posible.
Por eso también es importante el relevamiento habitacional que se propone llevar a cabo junto a equipos vinculados al CONICET: para contar con datos dinámicos sobre la demanda habitacional de Villa, los alquileres y las necesidades concretas de nuestra comunidad.
Mientras tanto, la Provincia ya tiene presupuestadas 60 viviendas para Villa La Angostura. El Ejecutivo municipal comenzó a gestionar sólo las primeras 36. Y se abren preguntas fundamentales: dónde se construirán y por qué se propone ese lugar, cómo se financiarán y qué modelo urbano se quiere desarrollar.
La discusión de fondo no es solamente cuántas viviendas faltan.
La discusión es qué Villa queremos construir y cómo la queremos habitar.
Y para eso hace falta integrar los temas, discutir la planificación, las herramientas normativas, voluntad política y capacidad de gestión. La Villa SE LO MERECE.



