El Gobierno nacional quitó casi 200 millones de pesos al Parque Nacional Nahuel Huapi y más de 6 millones a Los Arrayanes en el marco de un fuerte ajuste presupuestario sobre la Administración de Parques Nacionales. La medida, oficializada mediante una decisión administrativa firmada por Manuel Adorni y Luis Caputo, afecta tareas esenciales como patrullajes, prevención de incendios, mantenimiento de senderos e infraestructura turística.
Los parques nacionales Parque Nacional Nahuel Huapi y Parque Nacional Los Arrayanes quedaron entre las áreas protegidas más perjudicadas por el recorte presupuestario dispuesto por el Gobierno nacional para la Administración de Parques Nacionales (APN), una medida que ya genera preocupación entre trabajadores, brigadistas y referentes ambientales de toda la región cordillerana.
La reducción de partidas fue formalizada mediante la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo. Según el documento oficial, el ajuste total sobre la APN asciende a 2.557 millones de pesos destinados a programas de conservación y administración de áreas protegidas en todo el país.
Dentro de ese esquema, el Parque Nacional Nahuel Huapi sufrirá una quita de 190.822.240 pesos, convirtiéndose en una de las áreas más afectadas del país en términos absolutos. A ello se suma el recorte de 6.222.734 pesos para el Parque Nacional Los Arrayanes, mientras que el Parque Nacional Lanín perderá otros 156.945.103 pesos.
Las partidas alcanzadas incluyen gastos operativos esenciales como combustible para móviles y embarcaciones, patrullajes, mantenimiento de senderos e instalaciones, infraestructura ecoturística y tareas vinculadas a la prevención y combate de incendios forestales, un tema especialmente sensible para la Patagonia luego de las últimas temporadas marcadas por focos ígneos de gran magnitud.
La preocupación crece especialmente en destinos turísticos como Villa La Angostura y Bariloche, donde miles de visitantes recorren cada año áreas protegidas que dependen de controles permanentes, mantenimiento de caminos internos, atención al visitante y monitoreo ambiental constante.
Hasta el momento, la Administración de Parques Nacionales no informó oficialmente cómo redistribuirá los recursos disponibles ni cuáles serán concretamente los servicios que podrían resentirse durante la ejecución presupuestaria de este año.
“Ya no da para más”: fuerte advertencia de trabajadores de Parques Nacionales
El ajuste encendió rápidamente las alarmas entre trabajadores de los parques nacionales de la región. En declaraciones a medios provinciales, Alejo Fardjoume, trabajador de Parques Nacionales, sostuvo que la situación operativa atraviesa un momento crítico.
“Ya no da para más”, resumió al referirse al impacto que atraviesan las áreas protegidas. Según explicó, “el presupuesto del Lanín y del Nahuel Huapi se vio reducido en un 25%”, en un contexto donde ambos parques vienen registrando un crecimiento sostenido de visitantes y también de recaudación.
Para el trabajador, la reducción de fondos representa “un contrasentido absoluto”, porque “Parques creció en visitación y en recaudación y se está hachando su capacidad operativa”.
También advirtió sobre las dificultades crecientes para sostener el sistema de prevención y combate de incendios forestales. “Cada vez hay menos brigadistas. Es cada vez más impensable generar una preparación profesional frente a la temporada”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que gran parte del funcionamiento cotidiano de las áreas protegidas continúa gracias al esfuerzo del personal. “Los parques nacionales están creciendo a pesar del Gobierno, a pesar de la baja de presupuesto y de los salarios míseros”, afirmó.
Un ajuste que impacta en toda la red de áreas protegidas
Además de Nahuel Huapi, Los Arrayanes y Lanín, el ajuste alcanza a numerosos parques nacionales de la Patagonia y del resto del país.
Entre los recortes más importantes aparecen Parque Nacional Los Glaciares con una reducción de 77 millones de pesos, Parque Nacional Los Alerces con más de 70 millones, y Parque Nacional Iguazú con más de 41 millones de pesos menos.
También se verán afectados parques como Parque Nacional Lago Puelo, Parque Nacional Tierra del Fuego, Parque Nacional Iberá y Parque Nacional El Impenetrable, entre muchos otros.
La medida vuelve a poner en debate el financiamiento de las áreas protegidas nacionales en un contexto donde la Patagonia enfrenta crecientes desafíos ambientales, incremento del turismo y temporadas cada vez más complejas en materia de incendios forestales.



