El pequeño felino, único sobreviviente de una camada encontrada junto a su madre muerta cerca de Villa La Angostura, fue trasladado a la Fundación Bubalcó. El trabajo del veterinario Sergio Sánchez resultó clave para lograr su recuperación y darle una nueva oportunidad de vida.
El cachorro de puma rescatado semanas atrás en jurisdicción del Parque Nacional Nahuel Huapi fue finalmente trasladado al centro especializado de la Fundación Bubalcó, donde continuará bajo seguimiento veterinario y cuidados específicos para fauna silvestre nativa.
La historia del pequeño felino comenzó el pasado 2 de abril, cuando un vecino de Villa La Angostura que circulaba por la Ruta Nacional 40, en el tramo hacia San Carlos de Bariloche, se encontró con una escena dramática: una hembra de puma había sido atropellada y junto a ella yacían tres cachorros muertos. Sin embargo, al acercarse, logró descubrir que un cuarto ejemplar aún permanecía con vida.
El hombre actuó rápidamente, resguardó al cachorro del frío y lo trasladó de urgencia para recibir asistencia veterinaria. En ese momento comenzó una carrera contrarreloj para salvarle la vida al pequeño animal, que había nacido prematuramente y presentaba un estado extremadamente delicado tras sobrevivir al impacto que mató a su madre.
En ese contexto, el trabajo del médico veterinario Sergio Sánchez fue determinante. El profesional quedó a cargo de la atención intensiva del cachorro durante las primeras semanas críticas, realizando alimentación especializada, controles permanentes y un seguimiento exhaustivo de su evolución clínica. Gracias a esa intervención inmediata y sostenida, el pequeño puma logró estabilizarse y comenzar lentamente su recuperación.

Desde el Parque Nacional Nahuel Huapi destacaron que el cachorro requirió cuidados permanentes, manejo especializado y monitoreo constante para garantizar su supervivencia. A la labor de Sánchez también se sumó el acompañamiento de la familia que realizó el rescate inicial, que colaboró activamente durante los primeros días de asistencia.
Durante el proceso de recuperación, además, el cachorro presentó una severa infección en su ojo izquierdo, situación que obligó a convocar a la médica veterinaria oftalmóloga María Graciela Beveraggi, de Bariloche, quien trabajó junto al personal técnico del Parque Nacional en el tratamiento del cuadro clínico.
Con el correr de las semanas, el animal mostró una evolución favorable. Permaneció bajo observación permanente, con alimentación controlada, seguimiento sanitario y cuidados específicos acordes a su edad y condición biológica. Cada etapa implicó intervenciones técnicas orientadas a minimizar el estrés y preservar su estabilidad.

Finalmente, luego de más de un mes de trabajo articulado entre profesionales, organismos y especialistas, se resolvió su traslado a la Fundación Bubalcó, institución especializada en manejo y conservación de fauna silvestre, donde continuará su desarrollo bajo supervisión profesional.
Desde la Administración de Parques Nacionales explicaron que la reinserción de este tipo de ejemplares en la naturaleza resulta extremadamente compleja cuando pierden tempranamente a su madre, ya que no logran adquirir conductas esenciales para sobrevivir en libertad, como técnicas de caza, reconocimiento territorial y mecanismos naturales de defensa. A esto se suma el inevitable contacto humano necesario para garantizar su recuperación, lo que condiciona posteriormente una eventual liberación.

El traslado fue autorizado por la Dirección de Fauna Silvestre de Río Negro y contó con la participación de equipos técnicos de la Dirección Regional Patagonia Norte de la Administración de Parques Nacionales.
El caso volvió a poner en evidencia la importancia de la rápida intervención ciudadana ante situaciones de fauna silvestre en riesgo, pero también el enorme compromiso de profesionales y especialistas que, como el veterinario Sergio Sánchez, lograron salvar la vida de un cachorro que prácticamente no tenía posibilidades de sobrevivir tras el brutal accidente ocurrido sobre la Ruta 40.



