El intendente Walter Cortés cuestionó el estado de abandono del principal corredor terrestre entre Argentina y Chile y planteó que, si el Gobierno nacional no ejecuta las obras necesarias, el municipio podría asumir la administración para mejorar la infraestructura y los servicios del complejo fronterizo.
El intendente de Bariloche, Walter Cortés, volvió a expresar su preocupación por el estado de conservación del Paso Internacional Cardenal Samoré y propuso que el municipio pueda hacerse cargo de su administración si el Gobierno nacional no avanza con las inversiones necesarias para recuperar y modernizar el complejo fronterizo.
Las declaraciones del jefe comunal se produjeron en medio de los crecientes reclamos de viajeros, transportistas y trabajadores que utilizan a diario esta estratégica conexión entre Argentina y Chile, ubicada entre Villa La Angostura y la Región de Los Lagos. Las críticas apuntan al deterioro de las instalaciones, problemas de mantenimiento, sanitarios en mal estado, deficiencias en la iluminación y sectores de infraestructura que presentan un marcado desgaste.
Durante una entrevista con Canal 7, Cortés afirmó que el complejo atraviesa una situación de “abandono general” y señaló que las falencias afectan tanto a los turistas como al personal que desarrolla tareas en el lugar. Entre los ejemplos mencionó que algunos trabajadores debieron adquirir equipos de aire acondicionado con recursos propios para mejorar las condiciones laborales, aunque esos equipos aún no pudieron ser conectados.}

El intendente también cuestionó que el paso continúe funcionando con grupos electrógenos debido a que todavía no se completó la conexión al tendido eléctrico, pese a que restan pocos kilómetros para finalizar la obra. Además, advirtió sobre el deterioro de los edificios, los caminos internos y las áreas de atención al público.
“Esa es la imagen que nosotros damos para el que llega a la Argentina. Me parece que no condice con todo el trabajo que hacemos nosotros en las ciudades”, expresó Cortés al referirse a la impresión que reciben los visitantes al ingresar al país por uno de los principales accesos a la Patagonia.
Frente a este escenario, el jefe comunal planteó la posibilidad de que el municipio asuma la administración del complejo fronterizo. Según indicó, Bariloche cuenta con maquinaria, equipamiento y capacidad operativa para ejecutar trabajos básicos de infraestructura, pavimentación, iluminación y recuperación de espacios, aunque reconoció que los recursos económicos son limitados.
Cortés sostuvo además que los tiempos administrativos suelen retrasar durante años la concreción de obras debido a procesos burocráticos, licitaciones y cambios de gestión. Por ello, consideró necesario implementar mecanismos más ágiles que permitan resolver los problemas estructurales que afectan al paso internacional.

El intendente reveló también que mantuvo conversaciones con Daniel Scioli, quien le informó sobre gestiones en marcha para mejorar las instalaciones. Sin embargo, manifestó dudas respecto de los plazos de ejecución y consideró que las respuestas oficiales avanzan con demasiada lentitud.
Otro de los aspectos que remarcó fue la diferencia de infraestructura que se observa al cruzar la frontera hacia Chile. Según señaló, el contraste entre ambos lados del paso resulta evidente para quienes transitan el corredor internacional, dejando a la Argentina en una posición desfavorable frente a los visitantes.
Finalmente, Cortés recordó que el Paso Cardenal Samoré no solo tiene una importancia turística, sino también social, cultural y económica, debido al intenso intercambio que mantienen las comunidades de ambos lados de la cordillera. Por ese motivo, insistió en que la recuperación del complejo debería convertirse en una prioridad compartida entre los distintos niveles del Estado.
“La idea es mejorar”, resumió el intendente, al remarcar que la puesta en valor del principal paso fronterizo de la región debe estar orientada a brindar mejores condiciones para trabajadores, residentes y turistas que utilizan diariamente esta puerta de ingreso a la Patagonia.



