Hizo una broma sobre una bomba en el aeropuerto de Bariloche: perdió el vuelo y ahora tiene una causa federal

Aeropuerto Internacional de San Carlos de Bariloche

Un pasajero que se disponía a viajar a Buenos Aires generó una alerta máxima en el Aeropuerto Internacional de Bariloche al afirmar, en tono irónico, que llevaba una bomba en su equipaje. La falsa amenaza activó el protocolo antiexplosivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, provocó demoras en la terminal y derivó en una causa judicial por presunta intimidación pública.

Un comentario realizado durante el despacho de equipaje en el Aeropuerto Internacional de Bariloche desencadenó el martes por la noche un importante operativo de seguridad y terminó con consecuencias judiciales para un viajero.

El episodio ocurrió cuando un hombre se disponía a abordar un vuelo con destino a Buenos Aires. Mientras realizaba el trámite de despacho de valijas, empleados de la aerolínea le formularon las preguntas de rutina relacionadas con la presencia de materiales peligrosos, elementos restringidos o baterías en el equipaje.

Según trascendió, ante esa consulta el pasajero respondió de manera irónica: “No, solamente una bomba”. La expresión encendió de inmediato las alarmas y obligó al personal aeroportuario a dar intervención a las fuerzas de seguridad.

A partir de ese momento, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) activó el protocolo antiexplosivos previsto para este tipo de situaciones. Especialistas se trasladaron al sector de embarque de la terminal aérea, mientras se restringía preventivamente la circulación de pasajeros y personal en la zona afectada.

La situación generó preocupación entre quienes se encontraban en el aeropuerto. Algunos pasajeros registraron con sus teléfonos celulares el despliegue de los efectivos, quienes realizaron inspecciones minuciosas utilizando equipamiento especial y trajes de protección.

A través de mensajes enviados a medios locales, varios testigos relataron que los pasajeros fueron trasladados a otras dependencias de la terminal y que incluso se interrumpieron algunos procesos de embarque mientras se desarrollaba la revisión de los equipajes sospechosos.

Tras completar las verificaciones correspondientes, los especialistas determinaron que no existía ningún artefacto explosivo y que todo se había originado por una falsa alarma provocada por el comentario del viajero.

Sin embargo, las consecuencias no terminaron con el cierre del operativo. Las autoridades aeroportuarias impidieron que el hombre y su acompañante abordaran el vuelo previsto, mientras que el responsable del comentario quedó a disposición de la Justicia Federal.

La causa fue iniciada por presunta intimidación pública, una figura contemplada en la legislación penal que sanciona las falsas amenazas capaces de generar alarma o movilizar recursos de seguridad del Estado. El caso ahora será investigado por la justicia para determinar las responsabilidades correspondientes.

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