El Concierto de Invierno que colmó el Centro de Convenciones y confirmó el poder transformador de la música

Con una convocatoria que superó todas las expectativas en plena temporada baja, el tradicional Concierto de Invierno reunió a cientos de vecinos en el Centro de Congresos y Convenciones Arrayanes. Familias enteras, alumnos, docentes y músicos profesionales protagonizaron una velada que dejó en evidencia el profundo arraigo que tiene la música académica en la comunidad y el enorme impacto social del proyecto impulsado por la Sociedad Filarmónica y el ISA-BPW.

Villa La Angostura vivió una de las noches culturales más importantes del año. El tradicional Concierto de Invierno, dirigido por el maestro Matías Vivot, desbordó la capacidad del Centro de Congresos y Convenciones Arrayanes y se transformó en una verdadera celebración comunitaria que reunió a vecinos de todas las edades.

La convocatoria sorprendió incluso a los organizadores. La sala alcanzó un lleno total y fue necesario incorporar todas las sillas disponibles del predio, incluso las que se encontraban en sectores de servicio y cocina. A pesar de ello, decenas de asistentes permanecieron sentados en el piso o disfrutaron del espectáculo de pie durante gran parte de la velada.

La masiva presencia de público local, en un período considerado de baja actividad turística, dejó en evidencia el fuerte vínculo que la comunidad mantiene con la música académica y el respaldo que recibe un proyecto educativo y cultural que trasciende lo artístico para convertirse en una verdadera herramienta de inclusión social.

El semillero musical que emociona a la comunidad

La apertura estuvo a cargo de la Orquesta Inicial del Programa de Inclusión Social a través de la Música del Instituto Superior de Arte (ISA) de Villa La Angostura, perteneciente a la Asociación BPW Argentina.

Bajo la dirección de Kayleigh Ahlbach y Benjamín Brito, ambos formados íntegramente en la institución y hoy convertidos en directores titulados, los jóvenes músicos demostraron el crecimiento alcanzado a lo largo de los años.

El repertorio incluyó obras emblemáticas como Amazing Grace, el Himno a la Alegría de Beethoven, Trepak de Tchaikovsky y el tradicional Can Can de Offenbach, interpretaciones que recibieron prolongados aplausos de un público que celebró no solamente la calidad artística, sino también el progreso de sus propios hijos, nietos y vecinos.

Una destacada interpretación del repertorio barroco y clásico

Posteriormente, la Camerata Villa La Angostura ofreció una interpretación de gran nivel del Concierto Grosso Opus 6 Nº 8 de Arcangelo Corelli, considerada una de las obras más representativas del barroco europeo.

La precisión técnica, la sensibilidad interpretativa y la solidez sonora del conjunto fueron algunos de los aspectos más destacados por los asistentes.

La continuidad del programa estuvo a cargo del Ensamble Sinfónico, dirigido por Matías Vivot, que presentó la Sinfonía Nº 27 de Joseph Haydn y el primer movimiento de la Sinfonía Nº 25 de Wolfgang Amadeus Mozart.

La presentación tuvo además un significado especial, ya que varios de sus integrantes dieron sus primeros pasos musicales en la orquesta inicial y hoy forman parte de un ensamble capaz de abordar obras sinfónicas completas junto a sus maestros.

El Coro de Villa La Angostura puso el broche de oro

La segunda parte del concierto estuvo protagonizada por el Coro de Villa La Angostura, también bajo la dirección de Vivot.

El programa recorrió el barroco latinoamericano, con obras recuperadas de los archivos históricos de Chiquitos y Moxos como Salve Regina, Nisi Dominus y Zuipaqui, además de repertorio barroco europeo y fragmentos del Gloria de Antonio Vivaldi.

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con la interpretación de la música de la película La Misión, de Ennio Morricone, especialmente la pieza Así en la Tierra como en el Cielo.

El cierre definitivo estuvo marcado por una ovación generalizada que dio lugar al bis final con el célebre Hallelujah de Georg Friedrich Händel, coronando una velada que muchos ya consideran inolvidable.

Un proyecto que une generaciones y fortalece a la comunidad

El Concierto de Invierno forma parte del trabajo permanente que impulsa la Sociedad Filarmónica de Villa La Angostura junto al ISA-BPW, instituciones que desde hace años sostienen un programa educativo basado en la enseñanza ad honorem y la formación integral de músicos, directores y nuevos públicos.

Además de su propuesta artística, el espacio se caracteriza por ser inclusivo y abierto a toda la comunidad, promoviendo valores de convivencia y respeto.

La iniciativa se define como un ámbito libre de discriminación por razones de edad, orientación sexual, pensamiento político o creencias religiosas, y también como un espacio de contención que protege a sus integrantes frente al consumo de drogas.

Durante la noche pudo observarse una de las imágenes más representativas del proyecto: padres y abuelos compartiendo escenario junto a sus hijos y nietos, unidos por una misma pasión.

Al finalizar el concierto, organizadores y artistas coincidieron en señalar que la respuesta de la comunidad es el mayor reconocimiento que pueden recibir.

“Esta respuesta del público local es la mejor recompensa”, expresaron.

En una localidad donde el invierno suele transcurrir con un ritmo más pausado, la música volvió a demostrar su extraordinario poder de convocatoria, integración y transformación social.

Testimonios que reflejan la emoción de la noche

Una de las asistentes destacó el valor cultural y humano del encuentro:

“Una salida distinta para una tarde de otoño. Encuentro en el Centro de Convenciones. Ver en un mismo espectáculo el progreso musical de niños y adultos en su aprendizaje musical, y disfrutar la ejecución de hermosas obras musicales, con músicos de profesión, resulta en una excelente oportunidad de distracción y evolución en la apreciación del arte. Culminar escuchando un estupendo coro de queridos vecinos de la localidad es recibir una caricia al alma y nos transporta a las referencias de nuestro vínculo musical con la historia de los primeros pobladores de estas localidades.”

Otro vecino manifestó:

“Ver y escuchar a esos chicos y chicas y ver la seriedad y el compromiso de cada uno hacen creer que no todo está perdido y que estos chicos son el futuro, me voy con el corazón lleno.”

Por su parte, Francisco, tenor del Coro de Villa La Angostura, expresó:

“Una vez más estamos preparados para brindar a nuestros vecinos lo poco o mucho que hemos aprendido y ejercitado como grupo de amigos que compartimos el gusto y las ganas de cantar. Emocionados, con algo de nervios, conteniendo algún malestar circunstancial de garganta y con la firme voluntad de hacer lo mejor posible en el escenario. Sabemos que, una vez arriba, lo vamos a disfrutar como todas las veces, y esta vez también será única.”

Patricia, contralto del coro, señaló:

“Cada presentación es una nueva experiencia. Es muy gratificante poder integrar el coro.”

Finalmente, Virginia, soprano del Coro de Villa La Angostura, resumió el espíritu de la velada:

“Al entrar el aire se espesa con la muchedumbre y cuando el lenguaje de la música se espesa todo se transforma y nos convertimos en etéreos gozando y pulsando el mismo sentir. Agradecidos porque cantar nos llena el alma.”

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.