A un año del grave accidente en El Mallín, la víctima denuncia falta de avances judiciales y asegura que audios comprometen la defensa de la empresa

En la foto se advierte el casco que llevaba en la moto, desmintiendo la versión de la empresa.

Carlos Martínez, quien sufrió el aplastamiento de un pie tras ser embestido por una motoniveladora en plena obra vial, afirmó que la investigación penal permanece estancada. Además, sostuvo que existen audios de un trabajador de la empresa Conevial que contradicen la versión presentada por la firma en la causa judicial.

Este 2 de julio se cumplió un año del grave accidente ocurrido en el barrio El Mallín, cuando una motoniveladora que realizaba tareas sobre la calle Paicil embistió una motocicleta en la que circulaban Carlos Alberto Martínez y su hijo Elías. Como consecuencia del siniestro, Martínez sufrió severas lesiones en uno de sus pies luego de que la pesada maquinaria le pasara por encima.

A doce meses del hecho, la causa judicial continúa sin definiciones, tanto en el fuero penal como en el civil. En declaraciones a LA ANGOSTURA DIGITAL, Carlos Martínez expresó su preocupación por la falta de avances en la investigación y cuestionó el rumbo que tomó el expediente.

Se cumple hoy, 2 de julio, un año del accidente y todavía, tanto en la causa penal como en la causa civil, no hay respuesta de la Justicia, está todo en veremos“, afirmó.

Una causa que, según la víctima, permanece estancada

Martínez explicó que días atrás mantuvo una reunión en la Fiscalía con un ayudante del fiscal Adrián De Lillo, donde le manifestaron que la investigación enfrenta dificultades por la supuesta falta de pruebas.

Estuve hablando en Fiscalía la otra semana con el ayudante del fiscal y me decía que ‘no hay pruebas’, entre comillas, porque Conevial levantó la moto, sacó la máquina, no llamó a la Policía y no se pudo hacer un peritaje de lo que pasó“, relató

Sin embargo, sostuvo que sí existen elementos de prueba suficientes para reconstruir el accidente.

Hay pruebas: las fotos que tomamos nosotros y las de la misma empresa. Lo que reclamo es que el fiscal Adrián De Lillo haga que peritos evalúen esas fotografías y, en base a eso, se determine realmente lo que pasó para poder seguir adelante con la demanda penal y también con la demanda civil“, señaló.

La versión de la empresa

Según explicó Martínez, la respuesta presentada por la empresa demandada sostiene una reconstrucción completamente diferente de lo ocurrido.

El abogado de la empresa Conevial dice que la calle no estaba abierta, sino que estaba cerrada, como si yo hubiera sido un loco kamikaze que se mandó igual aunque la calle estaba clausurada. Después dicen que andaba sin elementos de seguridad, que no llevaba casco. Y tercero, que lo más alevoso es que sostienen que no fue la máquina la que retrocedió sin verme y me aplastó, sino que yo pasé por un costado de la máquina, por un huequito que encontré, me caí adelante y la máquina no tuvo otra que pasarme por encima del pie con la rueda delantera“, expresó.

Martínez rechazó de plano esa versión

Es totalmente contrario a lo que pasó. Yo iba detrás de la máquina, en la mitad de la máquina. Yo veía al maquinista por los espejos retrovisores; que él no me haya visto es otra cosa. El maquinista comenzó a retroceder, mi hijo le hacía señas para que frenara y siguió retrocediendo hasta que nos invistió. Ellos dicen que yo le pasé por el costado y que me caí delante de la máquina. Eso es lo que alega el abogado en la respuesta a la demanda“, sostuvo.

Agregó además que la Fiscalía considera que existen dos versiones contrapuestas de los hechos.

El fiscal dice: ‘¿Qué pruebas tenemos?’. Por un lado estamos mi hijo y yo contando lo que pasó y, por el otro, aparentemente está la versión del maquinista. Yo quiero mostrar las fotos porque a través de ellas se puede ver concretamente que yo iba detrás de la máquina y que la máquina estaba retrocediendo“, afirmó.

Audios que podrían comprometer la defensa

Uno de los puntos que Martínez considera más importantes es la existencia de audios atribuidos a un trabajador de Conevial, quien —según indicó— no desea declarar formalmente por temor, pero cuya versión contradice la estrategia defensiva de la empresa.

De acuerdo con el relato de Martínez, en esos audios el empleado reconoce que la calle donde ocurrió el accidente permanecía habilitada al tránsito.

Existe un trabajador de la empresa que no quiere testificar, pero en los audios reconoce que la calle estaba abierta. Dice que la dejaban abierta porque el capataz quería quedar bien con la gente y no quería tener problemas con los vecinos al cerrar la calle“, aseguró.

Siempre según la versión de la víctima, el mismo trabajador también cuestiona la organización de la obra y el operativo de seguridad vial.

En esos audios cuenta que el maquinista, según sus palabras, era una persona ‘mal arriada’, que no quería trabajar con nadie. Por eso no tenía personal con los banderines cortando el tránsito, dejando pasar o deteniendo vehículos. Entiendo que esa negligencia, tanto del capataz como del maquinista, fue la que terminó provocando este accidente“, manifestó Martínez.

Cómo ocurrió el accidente

El siniestro ocurrió el 2 de julio de 2025, alrededor de las 14:40, sobre la calle Paicil, frente a la Escuela N° 341. Ese mismo día, Elías Martínez relató a LA ANGOSTURA DIGITAL que viajaba como acompañante en la motocicleta conducida por su padre cuando ambos quedaron detrás de una motoniveladora que realizaba trabajos sobre la calzada.

Mi padre manejaba la moto y me llevaba al centro. Íbamos a baja velocidad y vimos una máquina vial adelante nuestro, en la misma dirección. De forma abrupta se detiene, nosotros también, y de golpe comienza a venir en reversa hacia nosotros. Empecé a gritar y a hacerle señas para que frene, pero no nos vio ni nos escuchó“, recordó.

Según su relato, la máquina los embistió con las ruedas traseras del lado izquierdo.

Engancha la moto, nos levanta y nos tira hacia el lateral izquierdo, aplastando el pie derecho de mi padre junto con la moto“, describió.

Elías logró salir antes de quedar atrapado.

Yo pude salir entre la moto y el suelo y evitar que me pase lo mismo. Personal de la empresa ayudó a sacar a mi padre mientras la máquina seguía retrocediendo. Recién cuando la rueda delantera izquierda se sube a la moto, el chofer se da cuenta y se detiene“, relató.

El joven contó además que realizó un torniquete de emergencia a su padre mientras esperaba la llegada de la ambulancia, que posteriormente trasladó a Carlos Martínez al Hospital Dr. Oscar Arraiz y luego fue derivado a la ciudad de Neuquén debido a la gravedad de las lesiones.

Mientras la investigación continúa sin resolución, la causa sigue enfrentando dos versiones contrapuestas sobre cómo ocurrió el accidente. La víctima insiste en que las fotografías tomadas inmediatamente después del hecho y los audios atribuidos a un trabajador de la empresa constituyen elementos clave para esclarecer las responsabilidades y reclama que sean incorporados y peritados dentro de la investigación judicial.

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