La provincia promulgó la ley que promueve el turismo religioso como política pública para diversificar la actividad durante todo el año. Villa La Angostura aparece como uno de los destinos con mayor potencial gracias a la historia de la antigua misión jesuítica que funcionó en la península Huemul entre 1670 y 1717.
La provincia del Neuquén dio un nuevo paso para ampliar su oferta turística con la promulgación de la Ley Provincial Nº 3564, que establece el marco para regular, fomentar y promocionar el turismo religioso como una política pública destinada a impulsar el desarrollo sostenible, preservar el patrimonio cultural y fortalecer las economías regionales.
La norma, promulgada por el gobernador Rolando Figueroa, posiciona al turismo religioso como una herramienta estratégica para generar nuevas alternativas de desarrollo en distintos destinos neuquinos, promoviendo experiencias que combinan historia, cultura, espiritualidad y patrimonio.
En este contexto, Villa La Angostura se perfila como uno de los municipios con importantes posibilidades de incorporarse al futuro Camino de la Fe, gracias al valioso legado histórico de la misión jesuítica que funcionó en la península Huemul entre los años 1670 y 1717, considerada uno de los primeros asentamientos religiosos de la región patagónica.
La nueva legislación reconoce al turismo religioso como una actividad que trasciende la práctica de la fe para transformarse en una experiencia cultural, educativa y patrimonial. Entre sus objetivos se encuentra la promoción de templos, capillas, peregrinaciones, celebraciones tradicionales y otros espacios de profundo valor histórico y espiritual.
La ley también incorpora definiciones específicas sobre patrimonio religioso material e inmaterial y circuitos religiosos, con el propósito de planificar su desarrollo de manera ordenada y sostenible.

Entre los principios rectores de la normativa se destacan el respeto por la diversidad cultural y la libertad religiosa, la participación activa de las comunidades anfitrionas, la sostenibilidad ambiental, la accesibilidad y la inclusión. De esta manera se busca garantizar que el crecimiento de la actividad preserve la identidad de cada lugar y genere beneficios para las comunidades locales.
La autoridad de aplicación será el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, que tendrá la misión de coordinar acciones junto a municipios, comisiones de fomento, instituciones religiosas y organizaciones locales para identificar, conservar y poner en valor el patrimonio religioso existente en todo el territorio provincial.
Además, la normativa prevé la capacitación de recursos humanos especializados, la organización de eventos y la promoción de iniciativas destinadas a fortalecer la competitividad del sector.
Uno de los puntos centrales de la ley es la creación del Inventario Provincial del Patrimonio Religioso Material e Inmaterial, un registro que permitirá identificar, proteger y difundir los principales sitios de relevancia espiritual de Neuquén.
Asimismo, impulsa el diseño de circuitos religiosos bajo criterios de accesibilidad, conservación patrimonial, organización comunitaria e interés turístico.
Como herramienta de planificación se establece la elaboración del plan Camino de la Fe, que tendrá como objetivo identificar y poner en valor los sitios religiosos más importantes de la provincia, consolidar circuitos temáticos y promocionarlos tanto a nivel provincial como nacional e internacional.
En ese escenario, Villa La Angostura cuenta con un patrimonio histórico único representado por la antigua misión jesuítica instalada en la península Huemul entre 1670 y 1717, un sitio de enorme relevancia para la historia de la evangelización en la Patagonia y que podría transformarse en uno de los principales atractivos del circuito religioso neuquino.
La ley también contempla campañas de sensibilización destinadas a turistas, comunidades y establecimientos educativos para promover el respeto por las distintas expresiones de fe y difundir el valor cultural del patrimonio espiritual. Además, invita a los municipios a adherir a la normativa y establece un plazo de 180 días para su reglamentación.
Con esta iniciativa, la Provincia busca diversificar la actividad turística durante todo el año, incorporando una propuesta que suma valor histórico, cultural y patrimonial, y que abre nuevas oportunidades para destinos como Villa La Angostura, donde el legado de la misión jesuítica de la península Huemul constituye un recurso de gran importancia para integrar el futuro Camino de la Fe.



