A través de un comunicado, el Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen (EDIPA) expresó su preocupación por la situación jurídica de la comunidad mapuche de Villa La Angostura y manifestó su apoyo a la acción de amparo presentada contra el INAI por la demora en resolver el reconocimiento formal de su territorio ancestral.
El Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen (EDIPA), dependiente del Obispado de Neuquén, hizo pública una carta de respaldo a la comunidad mapuche Paichil Antriao, en la que manifestó su “profunda preocupación” por la situación de vulnerabilidad jurídica y territorial que atraviesa la comunidad de Villa La Angostura debido a la demora del Estado nacional en concluir el proceso de reconocimiento de sus tierras.
En el documento, la Iglesia neuquina recordó que la comunidad Paichil Antriao obtuvo su personería jurídica en 2007 mediante la Resolución N.º 220 del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), mientras que el relevamiento territorial previsto por la Ley 26.160 fue finalizado en noviembre de 2015, constatando la ocupación “actual, tradicional y pública” del territorio que “habitan ancestralmente”.
Sin embargo, desde EDIPA señalaron que, transcurrida una década desde la finalización del relevamiento, el INAI aún no dictó la resolución administrativa que reconozca formalmente la posesión comunitaria del territorio.
En ese sentido, el comunicado sostiene que “la inaceptable negligencia del Estado frente a sus obligaciones legales condena a la comunidad a un escenario de permanente conflicto”, al dejarla expuesta “a la presión de supuestos propietarios, al avance de desarrollos inmobiliarios y turísticos e incluso a la profanación de sus espacios sagrados”, desconociendo los derechos reconocidos por la Constitución Nacional.
Frente a esta situación, el Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen manifestó su “más firme y absoluto respaldo” a la acción judicial de amparo por mora administrativa que la comunidad Paichil Antriao presentó recientemente ante el Juzgado Federal de Zapala contra el INAI, con el objetivo de que el organismo nacional concluya el trámite pendiente.
Asimismo, EDIPA expresó que acompaña y avala públicamente “este legítimo pedido de justicia territorial”, reclamando que la Justicia Federal ordene al Estado Nacional finalizar de manera urgente el procedimiento administrativo.
En el mismo documento, la Pastoral Aborigen formuló un llamado a las autoridades nacionales, provinciales y municipales para que “garanticen los derechos de posesión comunitaria, reabran las mesas de diálogo pendientes y cesen todo tipo de estigmatización hacia las familias mapuches”.
Finalmente, el comunicado advierte que “negar o dilatar el reconocimiento territorial no solo vulnera la Constitución Nacional, sino que perpetúa una injusticia histórica y profundiza las heridas en la convivencia y la paz social”.
La declaración fue suscripta por el Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen (EDIPA) y lleva las firmas de los presbíteros Martín Gottle y Fernando Arce.



