Mientras continúa cerrado el paso internacional Los Libertadores por las intensas nevadas, el sector del transporte de cargas comenzó a evaluar el desvío de parte de los camiones hacia otros cruces habilitados, como Cardenal Samoré, debido a que Pino Hachado fue cerrado por la nevada. La alternativa permite mantener el flujo comercial, aunque implica un fuerte incremento en los costos logísticos y solo resulta viable para cargas urgentes.
Ante la persistencia del cierre del corredor internacional Cristo Redentor, la Asociación Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM) confirmó que la estrategia logística se adapta a la urgencia de cada carga y que algunas empresas ya comenzaron a derivar sus operaciones hacia pasos alternativos, entre ellos Cardenal Samoré, en Neuquén, además de Pino Hachado, pero este último fue cerrado por el fuerte temporal de nieve, mientras las autoridades de Las Lajas activaron un amplio operativo para garantizar la seguridad de transportistas y viajeros ante el ingreso masivo de camiones que buscan cruzar hacia Chile.
La utilización de estos cruces representa una solución para mantener el abastecimiento y cumplir con entregas impostergables, especialmente aquellas destinadas a puertos de exportación. Sin embargo, desde la entidad advirtieron que recorrer estas rutas incrementa de manera significativa los costos operativos, por lo que la mayoría de las empresas opta por esperar la reapertura del paso Los Libertadores.
Según APROCAM, los transportes internacionales permanecerán estacionados en estaciones de servicio y paradores habilitados en la Zona Este de Mendoza, donde cuentan con servicios básicos como alimentos, sanitarios y duchas para los choferes. En tanto, los camiones pertenecientes a empresas mendocinas permanecerán en sus bases operativas hasta que se normalice la circulación hacia Chile.
- La entidad recordó además que la provincia no puede albergar más de 2.700 camiones y que, una vez transcurridas 72 horas desde el inicio del temporal, la Aduana suspenderá las habilitaciones de salida hasta que el corredor internacional vuelva a estar operativo.
El presidente de APROCAM, Carlos Messina, explicó que mantener un vehículo detenido también genera importantes pérdidas económicas. “Tener un camión parado implica una pérdida de entre 350 y 450 dólares por día, dependiendo de su procedencia. Ese cálculo se realiza en función de la cantidad de viajes y rotaciones mensuales de cada unidad”, señaló.
Para evitar congestiones sobre la Ruta Nacional 7 durante cierres prolongados, autoridades y transportistas implementaron un esquema especial de estacionamiento. En Alta Montaña se habilitaron tres playas de contención en Uspallata, con capacidad conjunta para unos 530 camiones, mientras que en Baja Montaña se dispusieron cinco sectores entre Eloy Guerrero y La Paz, donde podrán estacionar alrededor de 930 camiones de transporte internacional.
Mientras continúa la incertidumbre sobre la reapertura del principal corredor bioceánico, Cardenal Samoré aparece como una de las principales alternativas para mantener el comercio internacional, aunque con mayores tiempos de viaje y un costo considerablemente más elevado para las empresas transportistas.



