El gobernador regional de Los Lagos, Alejandro Santana, llevó el reclamo hasta La Moneda y se reunió con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, para buscar garantías sobre la continuidad del proyecto de reposición y modernización del complejo fronterizo. Del lado argentino hay promesas de mejorar la gran cantidad de falencias, pero no hay nada en concreto.
Se intensifican en Chile las gestiones políticas y empresariales para evitar recortes y nuevas postergaciones en el plan de modernización del Complejo Fronterizo Cardenal Antonio Samoré, uno de los principales corredores internacionales entre Argentina y Chile y una vía estratégica para Villa La Angostura y toda la región.
El gobernador regional de Los Lagos, Alejandro Santana, llegó hasta el Palacio de La Moneda, en Santiago de Chile, para reunirse con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y plantear la necesidad de garantizar la continuidad del proyecto de reposición y modernización de las instalaciones fronterizas.
Durante el encuentro, Santana ofreció la colaboración del Gobierno Regional de Los Lagos para contribuir a que el proyecto avance y evitar que las restricciones presupuestarias terminen provocando nuevas demoras.
La preocupación aumentó durante los últimos días ante las dificultades que amenazan distintos componentes del plan. Uno de los puntos que encendió las alarmas fue la falta de recursos para avanzar con la reposición de la Tenencia de Carabineros Pajaritos, infraestructura vinculada al funcionamiento y la seguridad del corredor internacional.
Un paso estratégico para ambos países
Durante la reunión en Santiago se destacó que Cardenal Samoré es el segundo paso cordillerano con mayor movimiento de Chile, detrás de Los Libertadores, y cumple un papel fundamental para el transporte internacional de cargas, pasajeros y el turismo.
La importancia del corredor resulta igualmente estratégica para la Argentina y particularmente para Villa La Angostura y la provincia de Neuquén, ya que la Ruta Nacional 231 conecta directamente con el complejo fronterizo y constituye uno de los principales vínculos terrestres de la Patagonia con Chile.
Desde el Gobierno Regional de Los Lagos remarcaron que avanzar con la modernización permitiría incrementar la capacidad operativa, reducir los tiempos de espera y responder al crecimiento sostenido del tránsito, especialmente durante los períodos de mayor movimiento turístico.
Según los datos difundidos desde Chile, durante el primer semestre se registraron más de 530 mil cruces, mientras que durante las últimas vacaciones de invierno el movimiento habría aumentado un 55 por ciento respecto del mismo período del año anterior.
Santana llevó el reclamo hasta La Moneda
Luego del encuentro con el ministro del Interior, Alejandro Santana destacó la predisposición encontrada para analizar la situación.
“Quiero agradecerle al ministro Alvarado. Le entregamos nuestra voluntad como Gobierno Regional de poder colaborar con el proyecto del Paso Cardenal Samoré en la Región de Los Lagos. El ministro acogió nuestro interés y esperamos en los próximos días poder conversar sobre la viabilidad y el estado en que hoy se encuentra este proyecto”, señaló.
Uno de los puntos centrales planteados fue la necesidad de disponer de infraestructura moderna para reforzar los controles y la seguridad fronteriza, además de consolidar la presencia de los organismos estatales en una zona estratégica.
También se puso el foco en los inconvenientes que se producen durante los períodos de alta demanda, cuando el incremento del tránsito genera extensas esperas y una fuerte presión sobre instalaciones que desde hace años requieren una renovación integral.
Interior reconoció la importancia de Samoré
Por su parte, el ministro Claudio Alvarado reconoció el carácter estratégico del paso y manifestó la intención de buscar mecanismos de coordinación con el Gobierno Regional.
“Como Gobierno es importante mejorar la infraestructura del Paso Fronterizo. Tenemos total y absoluta conciencia de lo que significa el Paso Cardenal Samoré. Es uno de los pasos más importantes que tiene Chile por el flujo de carga, transporte y pasajeros, además de la importancia que tiene para el turismo”, afirmó.
El funcionario adelantó que durante las próximas semanas se evaluarán alternativas para establecer un esquema de trabajo conjunto, con el objetivo de definir la viabilidad de las iniciativas pendientes y destrabar el proyecto.
Del lado argentino, una realidad muy diferente
Mientras del lado chileno se discuten inversiones millonarias y se multiplican las gestiones para modernizar el complejo, del lado argentino continúan los reclamos por falencias que llevan años sin una solución definitiva.
Uno de los cuestionamientos más reiterados apunta al estado de los baños públicos del complejo argentino, una situación que LA ANGOSTURA DIGITAL viene reflejando desde hace tiempo.
En febrero de este año, nuevamente quedaron expuestas las condiciones de los sanitarios: inodoros clausurados, falta de puertas, mingitorios fuera de servicio, basura acumulada y paredes con grafitis, en instalaciones utilizadas diariamente por cientos de viajeros.
Los reclamos no son nuevos. Ya en 2024 trabajadores del complejo habían detallado una serie de deficiencias que incluían problemas en los baños y falta de mantenimiento del sistema de generación de energía eléctrica.
La situación genera especial preocupación porque los inconvenientes con el suministro eléctrico pueden comprometer el normal funcionamiento de los sistemas tecnológicos e informáticos necesarios para realizar los controles migratorios y aduaneros.
Pese a los reiterados anuncios y reclamos acumulados durante los últimos años, las mejoras estructurales que permitan modificar de manera sustancial estas condiciones continúan siendo una deuda pendiente.
Máquinas de Chile tuvieron que cruzar para despejar la ruta argentina
Uno de los episodios que mayor repercusión generó este invierno ocurrió cuando maquinaria vial chilena debió cruzar la frontera para colaborar con el despeje de nieve del lado argentino.
Como informó LA ANGOSTURA DIGITAL a principios de agosto, el propio delegado presidencial provincial de Osorno, Alejandro Rehbein, confirmó que equipos de la Dirección de Vialidad de Chile ingresaron a territorio argentino para apoyar las tareas de despeje y posibilitar la recuperación de las condiciones necesarias para el tránsito.
El hecho adquirió amplia repercusión regional y reavivó las críticas por la disponibilidad de maquinaria y la capacidad operativa del lado argentino. Otros medios de la Patagonia también informaron sobre la intervención de los equipos chilenos para retirar nieve en el sector argentino del corredor.
El episodio resultó particularmente significativo por tratarse de un paso internacional estratégico que depende de una rápida intervención durante los temporales de nieve para poder sostener o recuperar su operatividad.
Reclamos que vienen desde hace años
Los problemas actuales tampoco constituyen hechos aislados. Los antecedentes muestran que las deficiencias de infraestructura y servicios del sector argentino vienen siendo señaladas desde hace varios años.
Funcionarios del propio complejo ya habían planteado problemas vinculados con sanitarios, mantenimiento y generación eléctrica, además de diferentes necesidades de infraestructura.
A ello se sumaron durante 2026 nuevos reclamos públicos por el deterioro de los baños y, durante este invierno, las dificultades operativas para afrontar las fuertes nevadas.
La diferencia entre ambas realidades resulta cada vez más evidente: mientras Chile intenta conseguir recursos para avanzar con una modernización integral de su complejo, del lado argentino todavía se reclaman respuestas para problemas elementales de mantenimiento, higiene, energía e infraestructura vial.
Crece la presión para que Samoré no vuelva a quedar postergado
Las gestiones políticas en Santiago se producen además en un contexto de creciente presión de las cámaras empresariales y turísticas de la Región de Los Lagos.
La Cámara de Comercio y Turismo de Puyehue reclamó al Gobierno chileno una definición frente a las reiteradas demoras y sostuvo que la modernización del complejo constituye una deuda pendiente desde hace más de una década.
A este planteo se sumó la Cámara Chilena de la Construcción de Osorno, que expresó su preocupación ante la posibilidad de nuevas demoras vinculadas con restricciones presupuestarias, particularmente por la situación de la Tenencia Pajaritos de Carabineros.
De esta manera, cámaras empresariales, autoridades regionales y representantes del sector turístico coinciden en reclamar que los ajustes presupuestarios no terminen afectando el proyecto integral.
Para Villa La Angostura, la discusión no resulta ajena. Samoré es su conexión internacional directa y cualquier cierre, demora o deficiencia repercute inmediatamente sobre el turismo, el transporte y la actividad comercial de la región.
Por eso, mientras Chile busca evitar recortes y avanzar finalmente con la modernización de sus instalaciones, del lado argentino continúa pendiente una respuesta integral que permita superar falencias básicas que se repiten año tras año en uno de los corredores fronterizos más importantes de la Patagonia.



