La secretaria de Hábitat y Acceso al Suelo, Franca Cendra, explicó en Angostura Digital Televisión que se reforzaron los controles y cruces de información para impedir dobles beneficios y ordenar las futuras adjudicaciones. Reconoció que Villa La Angostura arrastra una historia “dolorosa” en materia habitacional y señaló que actualmente se revisan antecedentes para evitar irregularidades en adjudicación de viviendas sociales.
La Municipalidad de Villa La Angostura avanza en la puesta en funcionamiento de un Registro Municipal de Demanda Habitacional, una herramienta que buscará conocer con mayor precisión quiénes necesitan acceder a una solución habitacional, cuáles son las características de cada grupo familiar y qué tipo de respuesta requiere cada sector de la población.
Así lo explicó la secretaria de Hábitat y Acceso al Suelo, Franca Cendra, durante una entrevista con el noticiero de Angostura Digital Televisión, donde aclaró que el nuevo sistema no reemplazará al Registro Único Provincial de Vivienda y Hábitat (RUPROVI), sino que funcionará como un complemento local.
“Nuestra idea era generar, que nunca se hizo acá en Villa, un registro único municipal. Tener la posibilidad de saber la realidad de la demanda en Villa La Angostura”, explicó la funcionaria.
Cendra sostuvo que resulta necesario diferenciar la necesidad habitacional de la demanda concreta y disponer de información mucho más precisa para diseñar políticas públicas.
No reemplaza al RUPROVI
Uno de los puntos que aclaró la secretaria es que quienes aspiren a una solución habitacional deberán continuar inscriptos en el RUPROVI, ya que el registro municipal no sustituye al sistema provincial.
“Sí o sí tiene que estar en el RUPROVI, porque es un complemento”, afirmó.
La Municipalidad se encuentra adherida mediante ordenanza al registro provincial y, por lo tanto, utilizará esa información como base.
El objetivo es evitar también que los vecinos tengan que presentar nuevamente documentación que ya está incorporada al sistema provincial.
“No te vamos a volver a pedir un DNI, la fotocopia del DNI. La idea es sumarle este complemento”, explicó Cendra.
De esta manera, cuando una persona se incorpore al registro local, el área municipal podrá consultar su número de RUPROVI y verificar la información existente para posteriormente incorporar aquellos datos específicos necesarios para conocer con mayor profundidad su situación habitacional.
Conocer quién está detrás de la demanda
Según explicó Cendra, el RUPROVI permite obtener estadísticas generales por localidad y establecer niveles de vulnerabilidad, pero la intención del Municipio es disponer de información local más detallada.
La herramienta permitirá, por ejemplo, identificar la cantidad de madres solas con hijos, adultos mayores, personas que viven solas y distintos tipos de grupos familiares, entre otros segmentos.
Esa información sería utilizada posteriormente cuando existan viviendas, departamentos, lotes u otro tipo de soluciones disponibles.
Cendra ejemplificó que, ante la disponibilidad de diez departamentos, podría determinarse previamente cuántas unidades corresponderían a cada segmento de acuerdo con la demanda registrada.
La funcionaria reconoció que Villa La Angostura continúa teniendo una demanda habitacional muy superior a la cantidad de soluciones disponibles.
“No es que nos sobraron tantos departamentos, eso no va a ocurrir”, admitió, aunque señaló que disponer de mejores datos permitiría comenzar a distribuir las respuestas de acuerdo con las características reales de quienes esperan.
Un registro desarrollado con asistencia técnica
La creación del registro forma parte del trabajo que viene desarrollando la Secretaría de Hábitat y Acceso al Suelo para ordenar la información habitacional de Villa La Angostura.
Como se informó anteriormente, el Municipio avanzó en esta iniciativa con asistencia técnica del Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE-CONICET), incluyendo instancias de capacitación destinadas a conformar un Registro Único Local.
El proyecto también se vincula con el trabajo de la Mesa de Hábitat y con la necesidad de generar una base de datos que permita proyectar políticas públicas a mediano y largo plazo, en una localidad donde el acceso a la tierra y a la vivienda constituye desde hace décadas uno de los principales problemas sociales.
Controles para detectar personas que ya tienen una vivienda
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue el control sobre los registros existentes y la posibilidad de detectar personas que continúan inscriptas pese a haber solucionado posteriormente su situación habitacional.
Cendra explicó que en los últimos procesos de selección y sorteos se realizaron cruces de información con organismos provinciales.
“Lo primero que se hace es filtrar con el IPVU”, señaló.
Según explicó, actualmente existen mayores posibilidades de cruzar información con diferentes organismos y bases de datos, entre ellas las vinculadas con RENAPER.
Esos controles permitieron encontrar casos de personas que figuraban en los listados pero que ya contaban con una vivienda.
“Nos ha tocado llamar a vecinos y decirles: ‘Vecino, vos tenés casa’. Buenísimo, pudiste resolverlo, te felicitamos”, relató.
En algunos casos, explicó, las personas habían solucionado su situación pero nunca habían realizado formalmente la baja correspondiente.
El problema de quienes recibieron beneficios anteriormente
La entrevista abordó además uno de los temas que históricamente generó mayor polémica en Villa La Angostura: las adjudicaciones de tierras y viviendas y los casos de personas que habrían recibido más de un beneficio habitacional.
Cendra señaló que actualmente se busca ordenar esas situaciones y explicó que renunciar a un beneficio requiere un procedimiento formal.
Según indicó, en años anteriores hubo casos en los que una persona pretendía darse de baja mediante una simple nota, cuando correspondía realizar un trámite formal que dejara debidamente documentada la renuncia.
Frente a personas que recibieron anteriormente una solución y posteriormente vuelven a solicitar otra, la funcionaria aseguró que la respuesta actual es que no corresponde otorgar nuevamente el beneficio, salvo que exista una situación legal particular que deba analizarse.
En esos casos, indicó, se realizan las correspondientes consultas al área Legal del Municipio.
Regularización de los macrolotes 3 y 4
Cendra también repasó el trabajo desarrollado en los macrolotes 3 y 4, donde durante años existieron inconvenientes vinculados con mensuras y nomenclaturas catastrales.
Explicó que los vecinos contaban con boletos de compraventa asociados a una nomenclatura general, pero el proceso no había sido completado correctamente ante los organismos provinciales.
Para resolver esa situación fue necesario realizar nuevamente las mensuras, marcar los terrenos y corregir diferencias existentes sobre el terreno.
Incluso, según explicó, debió modificarse aproximadamente un metro la ubicación de una calle debido a los movimientos que se habían producido con el paso del tiempo.
Finalmente, la documentación pudo ser incorporada a Catastro Provincial, permitiendo que cada lote tenga su nomenclatura individual correspondiente.
La regularización representa un paso importante para que cada vecino pueda avanzar posteriormente con los trámites vinculados con su propiedad.
Los once lotes del Macrolote 6
La secretaria también mencionó el proceso realizado con once lotes disponibles en el Macrolote 6, que fueron incorporados a un sorteo luego de revisar previamente sus antecedentes.
Para poder avanzar, el Municipio tuvo que reconstruir la historia administrativa de cada parcela.
“Nosotros tuvimos que hacer todo un historial de lo que había pasado en cada lote, para saber quién estuvo, quién no, adónde se fue y cómo se fue”, explicó.
Ese relevamiento permitió determinar cuáles eran efectivamente los lotes que se encontraban en condiciones de volver a ser adjudicados.
Uno de los requisitos centrales para acceder a tierras municipales continúa siendo acreditar cinco años consecutivos de residencia en Villa La Angostura, recordó la funcionaria.
Una problemática que arrastra décadas
Durante la entrevista también se abordó el impacto que tuvieron las irregularidades históricas en la credibilidad de los sistemas de adjudicación.
Cendra reconoció que la historia habitacional de Villa La Angostura atravesó situaciones que generaron una profunda desconfianza entre quienes llevan muchos años esperando una respuesta.
“La historia de Villa La Angostura en esto principalmente es dolorosa. Es triste”, manifestó.
La funcionaria sostuvo que uno de los desafíos de la actual gestión es modificar esa percepción mediante procedimientos transparentes, controles y reglas claras para el acceso a las soluciones disponibles.
En ese sentido, destacó también el cambio de denominación y orientación del área, actualmente denominada Secretaría de Hábitat y Acceso al Suelo, como parte de una concepción que busca abordar el problema de manera integral y no limitarlo únicamente a la entrega de viviendas.
Nuevos departamentos y tres soluciones por vulnerabilidad
Finalmente, Cendra anticipó que existen nuevos proyectos que se están trabajando conjuntamente con el IPVU, aunque todavía no fueron presentados oficialmente.
“Hay unos proyectos que estamos trabajando con el IPVU, que todavía no se lanzaron, que son de unos departamentos muy lindos”, adelantó.
También informó que se encuentran próximas a llegar a Villa La Angostura tres soluciones habitacionales destinadas a situaciones de vulnerabilidad, que se tramitan por un mecanismo diferente al de la demanda habitacional general y de acuerdo con los criterios establecidos por los organismos provinciales.
A estas iniciativas se suma el trabajo que viene realizando el equipo técnico municipal sobre alternativas de departamentos y otras modalidades habitacionales.
La intención, explicó Cendra, es dejar progresivamente de trabajar únicamente detrás de las emergencias y comenzar a contar con información que permita planificar.
El nuevo Registro Municipal de Demanda Habitacional apunta precisamente en esa dirección: conocer no solamente cuántas personas esperan una vivienda o un lote en Villa La Angostura, sino quiénes son, cuál es su situación y qué tipo de solución necesitan.
Con una demanda acumulada durante décadas y una disponibilidad limitada de tierras y viviendas, el desafío será utilizar esa información para establecer prioridades, transparentar las adjudicaciones y distribuir las futuras soluciones habitacionales con criterios verificables.
- Video con la entrevista completa



