En el Día Mundial del Turismo, Neuquén exhibió los números de una actividad que durante 2026 movilizó importantes inversiones y mejoró su conectividad. En Villa La Angostura, uno de los proyectos privados de mayor envergadura es la telecabina que Cerro Bayo proyecta para unir el pueblo con la montaña. La iniciativa significará un cambio sustancial para el destino al sumar un atractivo permanente y reducir la dependencia de las temporadas de invierno y verano.
En el marco del Día Mundial del Turismo, que se conmemora este 27 de septiembre, Neuquén realizó un balance del crecimiento alcanzado por una de las actividades que busca consolidar como motor de diversificación económica, con inversiones en infraestructura, rutas y conectividad y una estrategia orientada a generar movimiento durante todo el año.
Los números oficiales reflejan la dimensión que alcanzó el sector durante 2026. La última temporada de invierno movilizó unos 241.000 turistas, generó más de 244.000 millones de pesos en consumo turístico y acumuló 8,267 millones de pernoctes en establecimientos habilitados, sin contabilizar todavía septiembre, mes durante el cual las buenas condiciones de nieve permitieron extender la temporada.
A esto se sumó una conectividad aérea sin precedentes durante el invierno. Los aeropuertos de Neuquén capital y Chapelco tuvieron una programación conjunta superior a 180 vuelos semanales, destinada en buena medida a facilitar el acceso hacia los centros de esquí y los principales destinos cordilleranos, entre ellos Villa La Angostura.
En este escenario de expansión aparece en Villa La Angostura uno de los proyectos que, de concretarse, podría modificar de manera significativa la oferta turística de la localidad: la construcción de una telecabina que vincule directamente el pueblo con el Cerro Bayo y que pueda funcionar durante las cuatro estaciones del año.
Una inversión cercana a los 30 millones de dólares
En declaraciones a LA ANGOSTURA DIGITAL, el presidente de Cerro Bayo, Pablo Torres García, explicó que actualmente se trabaja sobre una inversión estimada en casi 30 millones de dólares y calculó que el proyecto podría demandar entre tres y cuatro años hasta convertirse en realidad.
El empresario aclaró que el diseño conocido hasta el momento es todavía preliminar y que las características definitivas dependerán, entre otros factores, del medio de elevación que finalmente se seleccione.
Cerro Bayo se encuentra trabajando en cotizaciones con Doppelmayr y Poma, dos de los principales fabricantes internacionales de sistemas de transporte por cable, con la intención de adquirir un medio completamente nuevo.

Antecedentes publicados durante este año habían situado la inversión preliminar alrededor de los 25 millones de dólares y señalaron que la telecabina tendría capacidad para transportar entre ocho y diez pasajeros por cabina.
La actualización brindada ahora por Torres García a LA ANGOSTURA DIGITAL eleva la estimación a casi 30 millones de dólares, aunque el monto definitivo dependerá de la tecnología seleccionada y de la configuración final del proyecto.
Una telecabina pensada para las cuatro estaciones
La importancia estratégica de la iniciativa no estaría limitada al esquí. El concepto central es desarrollar un medio de elevación capaz de operar durante los 365 días del año, permitiendo que residentes y visitantes puedan acceder a la montaña también durante primavera, verano y otoño.
“Lo bueno es que es una inversión para que puedan disfrutar tanto turistas como residentes los 365 días”, explicó Torres García, quien definió la iniciativa como “la telecabina de las cuatro estaciones del año”.
Este aspecto resulta especialmente relevante porque uno de los principales desafíos que reconoce actualmente la política turística provincial es precisamente distribuir el movimiento de visitantes durante todo el año y disminuir la estacionalidad de los destinos. El Gobierno neuquino señaló este 27 de septiembre que la próxima etapa requiere ampliar servicios, sostener inversiones y desarrollar propuestas que generen actividad turística permanente en las diferentes regiones.
En ese contexto, una conexión directa entre Villa La Angostura y Cerro Bayo podría aportar una nueva atracción independientemente de la existencia de nieve.
La montaña dejaría de ser principalmente un producto asociado al invierno para transformarse en un atractivo accesible durante todo el año, con actividades recreativas, gastronomía, contemplación del paisaje y propuestas de montaña adaptadas a cada temporada.
Un proyecto que podría cambiar la escala turística de Villa La Angostura
La propuesta va incluso más allá del transporte de pasajeros. Según explicó Torres García, se analiza incorporar locales comerciales y hotelería en el sector inferior y desarrollar restaurantes y servicios en la montaña, conformando una experiencia turística integral.
La intención es que el visitante pueda permanecer varias horas dentro del circuito y que la infraestructura genere nuevas oportunidades comerciales y laborales vinculadas al turismo.
“Queremos que esto sea una transformación del destino, sin lugar a dudas”, afirmó el titular de Cerro Bayo.
Si finalmente logra concretarse, la telecabina pueblo-Cerro Bayo podría convertirse en una de las mayores inversiones turísticas privadas realizadas en Villa La Angostura en las últimas décadas, tanto por el monto involucrado como por su capacidad potencial para modificar la relación entre el casco urbano y la montaña.

El proyecto también permitiría sumar un atractivo de gran escala a la oferta de verano. Para Villa La Angostura, donde buena parte del movimiento se concentra tradicionalmente en invierno y durante los meses estivales, contar con una infraestructura turística permanente podría ayudar a fortalecer especialmente las temporadas intermedias de otoño y primavera.
Villa La Angostura y una oportunidad estratégica
En ese marco, la telecabina pueblo-Cerro Bayo encaja directamente en el desafío que plantea Neuquén de generar inversiones capaces de ampliar las experiencias y sostener actividad durante todo el calendario.
El propio municipio ya incluyó entre sus prioridades para 2026 avanzar con la nueva telecabina de Cerro Bayo, calificándola como una obra turística de interés público, aunque condicionada al cumplimiento de los requerimientos ambientales locales y las autorizaciones correspondientes de los organismos provinciales.
La iniciativa también se vincula con proyectos urbanísticos actualmente en análisis y con el debate sobre el futuro Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Entre los emprendimientos de mayor escala aparecen Piedritas 2 y desarrollos asociados al sector desde donde se proyecta la vinculación con Cerro Bayo.
El desafío de superar todas las instancias ambientales y técnicas
Torres García remarcó que todavía queda un largo recorrido antes de iniciar la obra. El proyecto deberá atravesar aprobaciones municipales, evaluaciones vinculadas con el bosque nativo y las restantes instancias técnicas y ambientales correspondientes, además de resolver definitivamente aspectos urbanísticos y territoriales.
El empresario aseguró que existe acompañamiento tanto del gobierno provincial encabezado por Rolando Figueroa como de la administración municipal del intendente Javier Murer, pero señaló que será necesario avanzar “paso por paso”.
El equipo trabaja actualmente con el gerente de montaña de Cerro Bayo, Santiago Massa, y con el arquitecto Alberto Rossi en los aspectos técnicos y urbanísticos de la propuesta.
Un proyecto que mira más allá del invierno
Neuquén celebra el Día Mundial del Turismo mientras participa de la FIT 2026, que se desarrolla del 26 al 29 de septiembre en La Rural de Buenos Aires. La provincia integra el stand de Patagonia y utiliza la principal feria turística del país para promocionar sus destinos y generar nuevos contactos comerciales.
En ese escenario, Villa La Angostura tiene por delante una oportunidad de especial trascendencia.
Una telecabina que permita trasladarse desde el pueblo hasta la montaña durante los 365 días podría sumar un atractivo turístico permanente, ampliar el tiempo de permanencia de los visitantes, impulsar nuevos servicios gastronómicos y comerciales y generar actividad en los meses de menor movimiento.
Pero el proyecto todavía se encuentra en una etapa de desarrollo y deberá superar todas las evaluaciones técnicas, urbanísticas y ambientales antes de convertirse en obra.
De concretarse en los términos actualmente proyectados, la inversión cercana a los 30 millones de dólares podría marcar un antes y un después para Cerro Bayo y Villa La Angostura, al avanzar hacia uno de los grandes objetivos que persigue el destino desde hace años: dejar de depender exclusivamente de las temporadas altas y consolidarse como una localidad turística activa durante las cuatro estaciones.



